Caeré en esta noche despacito y escuchando el sonido de una vela apagada
hare un conjuro de prometer que solo jurando volveré a tener fe
hare una cancion con las palabras que nacen de la montaña encantada
y tendré el sueño de tenerte Soledad,despertando al amanecer.
Hoy que vuelvo a poner la otra mejilla,castigada en la cárcel de la memoria,
donde la nada es pecado de un todo acostumbrado,un todo deseducado,
donde la mirada se esconde a la vista de los ciegos que ven la botella vacía,
donde querer, hace que gane el odio de un amor iracundo y maleducado.
Esquivando las balas mas baratas que el amor,
y quemando el agua bendita de una leyenda maldita,
donde nacen los acertijos sin respuesta,pero con rencor,
allí donde murio la vida y una larga,era la mas cortita.
Que no quiero,que no puedo,que no tengo,que me muero,
que no canten los trovadores del alma rota en mil espejos,
que no sean felices las primaveras de un minuto,en un te quiero,
que se suiciden las lagrimas desde el precipicio de los ojos,desde lejos.
El bien se escapo y no lo podeis encontrar,entre esta oscuridad,
el mal se colgó del corazón y cantando mentiras se hicieron verdad,
lloro el alma de un después arrepentido de su loca terquedad
y pronto llego el olvido de una duda y su misera adversidad.
El atardecer llego y los besos robados de tus labios amanecieron sobre los míos
fue un descanso sin reposo,antes de la batalla de caricias incumplidas,
donde el querer y no poder,vencieron y plantaron la bandera de tus ojos escondidos,
Generales de mil batallas que ganaron mi corazón,conquistando mis heridas.
Tanta luz y el mundo tan oscuro,apagad la oscuridad con las velas del amor,
tanta luz y solo alumbra sombras ancladas en el alma,ocultad la oscuridad con vida,
apagad la maldad de los oscuros corazones,con los ojos de poesía de un trovador,
ocultad los negros deseos de los que no desean,con la mirada de una caricia recién nacida.
Un dia despues de un te quiero acostumbrado,entre labios casi cerrados,
un segundo y aparte de una mirada colgada en el espejo del alma cansada,
un tiempo parado,pasando muy deprisa,sin el tic,tac,de besos acomodados,
un antes de un si quiero,un después de un te quiero,un mañana con mi amada.
Bajando de las nubes,para subir por escaleras que solo bajan tristezas,
paso a paso esquivando los disparos de palabras cargadas de un sin amor,
recogiendo los frutos de los besos sembrados en el alma de las rarezas
como perdidos y encontrados en un corazon tan valiente,que no conoce el temor.
Descalzos los pies y como ropa,la piel desnuda de vida,
fueron los desiertos de su corazón los que dieron vida a la muerte,
y por bandera llevo lagrimas y una condena a besos de cárcel,
y un te quiero marchito que germina en una tierra de nadie.
Despues de cien años de no poder gritar,un gemido rompio el silencio
abrazando los ecos que golpean al corazon de un llama de hielo,
el sonido nació de una boca sin lengua,donde yace el olvido de una lagrima,
donde vivir es una herida tan profunda,que provoca un vértigo en la luz de su oscuridad.
Es la tristeza,la mas bella soledad,donde habita un mudo abrazo de olas contra el mar,
cancion de cuna que despierta a la muerte de su larga vida volviendo a empezar,
es la melancolía de un futuro desnudo y sin vida,que esperando,no va ha llegar,
musica de piano con sonidos de violín aclamando a la muerte que hoy,le toca pasar.
Hoy no te abriré la puerta,pues contigo me iría sin mirar atrás,
hoy no dejo mis brazos abiertos a tu oscuridad,me impregnaria de ella,
hoy no puedo cerrar los ojos y no despertar,se apagaría la luz sin mas,
hoy volveré a renacer como si el olvido no existiera y naciera otra estrella