¿Acaba de llegar un perro a casa por Navidad? Ya inmersos en la Navidad encontramos una situación común: la llegada de un nuevo miembro a la familia. Un miembro peludete y de cuatro patas. Ya en el episodio anterior hablábamos de los riesgos de esta práctica, pero, sabemos que, a pesar de los intentos, sigue sucediendo... así que... si es tu caso o el caso de alguien que conoces, ahí van estos 9 consejos. Son consejos pensados, específicamente para perros adoptados, aunque, en muchos casos, también son válidos para cualquier otro perro, así que... toma nota! #1: No se debe elegir al perro por su apariencia. Debe ser compatible con nuestro estilo de vida: puedes repasar dos episodios anteriores, El episodio 14, en el que hablábamos de cómo elegir bien a un cachorro y el episodio 42, en el que os planteábamos los primeros días del cachorro, cuando llega a casa. #2: No debemos tener pena de nuestro perro adoptado. Es uno de los mayores fallos en los que se suele caer. A su vez, es uno de los orígenes de muchos problemas posteriores (y serios, muy serios). Olvídate de su vida anterior. El perro, si le dejas, dejará su vida atrás rápidamente. #3: Preparar un plan de adaptación. Básico para nuestros primeros días en casa. No hay que dejar espacio a la improvisación. Hay que dar tiempo al perro para que vaya observando las nuevas normas y rutinas de casa. No hay que alarmarse. Hay que tener paciencia. #4: Comunicación y Lenguaje Canino. Fundamental para que nuestro perro nos entienda y para que nosotros entendamos a nuestro perro. Si quieres comprender realmente al perro y no lanzarle mensajes contradictorios o incoherentes, en los que él entenderá lo contrario a lo que le estás diciendo, tienes un curso perfecto para esto en la academia. Los perros siempre van a estar pendientes para interactuar con el entorno. Por eso es imprescindible que las normas estén consensuadas. No puede actuar de una manera con unos y de otra manera con otros #5: Mantener ciertas rutinas No han de ser muy estrictas en el horario. Pueden condicionar en exceso al perro. Sí que hay que respetar las rutinas, pero debemos habituarle a algunos cambios con el tiempo. En los primeros días, sí conviene que sean más estrictas. Van a hacer un futuro más previsible al perro y eso le va a ayudar a vivir más relajado, pues sabe qué es lo que va a venir. Es importante también que estas rutinas estén también consensuadas por todos los miembros de la familia. #6: El paseo es uno de los momentos más importantes del día Un mínimo de dos y un máximo de cuatro paseos al día. No necesariamente tienen que ser largos, pero sí estructurados y de calidad. De todos ellos, debe haber un paseo de una hora como mínimo y con estructura. Una estructura del paseo debe incluir: socialización, para que el perro juegue libremente con otros perros caminar rápido con la correa juegos de diferente tipo #7: Educación Da igual que sea para enseñarle una obediencia básica, para enseñarle cosas ya de una obediencia avanzada, para trabajar algo en lo que no se comporta bien o para, simplemente, tener un momento de dedicación exclusiva al perro. Bastan entre 5 y 15 minutos al día. Depende, siempre, de lo que estemos trabajando, pero este tiempo puede estar bien como referencia general. #8: Observar el comportamiento del perro adoptado Un perro adoptado es imprevisible, pues desconocemos las circunstancias de su pasado y el aprendizaje que obtuvo de esas experiencias. Cada vez que se le exponga a una nueva situación, debemos observar sus reacciones, para poder ir trabajando esas cosas posteriormente. #9: No debemos soltarle en un entorno no controlado Desconocemos sus reacciones y todavía no hay un buen vínculo con el dueño Se puede soltar con una correa de pista, de 10 metros e ir trabajando la llamada, para que el perro acuda a ti en el momento en el que le llames. EXTRA: Si hay alguien que se comunica con un perro mejor que nadie, es otro perro Por mucho que sepa un humano de comunicación canina,