La impresión 3D de alimentos fabrica objetos comestibles capa por capa con materiales como chocolate y purés. Surgida en los 2000 para repostería, ahora incluye alimentos variados y permite crear platillos personalizados, está tecnología podría ser de gran ayuda en lugares como hospitales, escuelas o centros deportivos donde prodría ayudar a controlar la ingesta de calorías, vitaminas o sustancias que causen alergias.