Una de las cosas que más le cuesta al emprendedor, a la persona que quiere transformarse en freelance, es la falta de herramientas. Creedme, lo hemos sufrido todos los que empezamos, puesto que no sabemos si las cosas van a funcionar o no, nos obsesionamos con el equipo y muchas veces lo dejamos pensando que sin el mejor ordenador o sin la mejor tarjeta gráfica no seremos capaces de llevar el trabajo a buen puerto.