Hoy quiero comenzar contándote un poco sobre mi quinta hija, también hablaremos sobre como cultivar el temor de Dios en nuestras vidas. Recuerda que como mamás tenemos la capacidad de ser firmes en los momentos de adversidad y caminar con las promesas de Dios, esta será una actitud que transformará a nuestra familia porque cuando vivimos en las promesas de Dios podemos transmitir esa fe real a nuestros hijos.