Estoy terminando las pruebas con el 100-500 de Canon Rf para quitar mis reticencias con la apertura 7.1 en 500 mm, porque al final no me he enterado que estaba trabajando con ese diafragma, ya que puedo trabajar con velocidades más cortas debido a la conjunción de los estabilizadores del objetivo y de la cámara.
Para finalizar, la visita inesperada de un compañero de afición, llegado desde Barcelona, me adentró en los hayedos para fotografiar el otoño y sus colores.