Con el capítulo de hoy no me dirijo únicamente a los diseñadores gráficos, me dirijo a todos aquellos que muchas veces debemos presentar algo a un cliente, a una empresa o simplemente debemos hacer una presentación para nuestro TFM. No tiene tanto que ver con aspectos técnicos, que muchas veces son los que más tememos, son puramente aspectos subjetivos que en nuestra mente, van a sacar a relucir automáticamente los defectos más obvios de nuestros diseños.