Estamos de vuelta habitantes del Yermo, viejas nuevas caras aparecen en el portón del refugio, mientras se discuten tamaños de cabeza (y cantidades), nos escandalizamos de la falta de vergüenza ante la cultura, especulamos sobre el hardware del futuro y resolvemos el problema del crunch como cuñaos profesionales. Sed bienvenidos al oasis del conocimiento de los ineptos e ignorantes; traed Nukacola bien fría.