¿Qué tal estáis? ¡No, hombre! No me respondáis. Es tan sólo una fórmula para empezar una conversación como "¿qué hay?", "Que la paz sea contigo" o "ramalamadindon" pero en realidad a nadie le importa como estáis. Lo que si puede que importe a la gente es qué es un gaznápiro. Ahí si podemos ayudarte ¡Dale al play!