La noche de Halloween es la noche «más terrorífica» del año, aunque cada vez deriva más en una excusa para pasar un buen rato disfrazado, disfrutando con amigos. Lo cierto es que esta noche puede acabar en una auténtica película de terror ya que se produce una combinación explosiva de alcohol, morbo por pasar miedo y el anonimato de ir disfrazado.