¡Nadie te persigue Mariana! Por Mariana Rodríguez Risco Tenía todo planeado para ponerme a reorganizar los muebles de mi terraza en la tarde. Pero, cuando llegué de mi clase de equitación me quité las botas; y en medias, me puse a mover una de las mesitas. Para mi mala suerte, una pieza se había desoldado. […]