Quiero compartir contigo mi experiencia de estar 50 días en mi casa (sin salir). Ha sido toda una experiencia de cambio en mi vida. Estoy acostumbrada a estar viajando impartiendo cursos y talleres presenciales.
Al inicio sentí mucho miedo e incertidumbre. Mi agenda, que ya estaba programada y llena para todo el año, está cancelada.
Hoy abro mi corazón para compartir desde mi hogar esta experiencia que se ha convertido en una aventura.