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En este episodio Víctor habla desde Londres, donde ha viajado con su mujer para celebrar la graduación de su hija Valentina en el Royal College of Music. Lo que empieza como una postal emotiva se convierte en una reflexión honda sobre el camino, los objetivos y por qué GuideDoc nunca quiso parecerse a ninguna startup.
Es un episodio corto, personal y diferente. De los que te quedas dando vueltas después de escuchar.
Si este episodio te ha resonado, en el Premium de esta semana Víctor va mucho más lejos en las decisiones reales detrás de GuideDoc, la estrategia de negocio y lo que no se cuenta en abierto. → Apúntate al Premium
Este episodio en abierto es la reflexión personal. En el episodio Premium de esta semana Víctor entra en detalle en lo que no cabe aquí:
→ Apúntate a No es Asunto Vuestro Premium para escuchar el episodio completo.
Estoy en Londres. Hemos venido porque mi hija Valentina ha acabado la carrera de piano en el Royal College of Music y esta semana celebramos su graduación.
Este es un edificio precioso fundado en 1882. Por aquí han pasado nombres increíbles: Stokowski, Lambert, John Williams, Andrew Lloyd Webber. Y que ahora tu hija haya conseguido graduarse aquí, en uno de los colegios más prestigiosos del mundo… podéis imaginar lo orgulloso que estoy.
Estos años no han sido fáciles. Lo que más me gusta en el mundo es estar al lado de mi hija. Prepararle la cena. Oírla hablar. Que me explique sus preocupaciones. Ayudarle a escoger la ropa. Mirarla caminar descalza de un lado al otro de la casa. Oírla tocar.
Nuestra casa ya no es la misma desde que ella no toca el piano. Muchas veces me he sentado dispuesto a tocar un poco, a hacerlo sonar, pero es que no puedo. Ese piano es ella.
Me acuerdo del día que se lo compramos. Era tan grande que antes tuvimos que hacer un pequeño cambio en casa: cambiarnos de casa. Por suerte mi mujer está igual de loca que yo, y no sabéis cómo lo reímos por esa época. Íbamos casa por casa buscando algo que encajara con el piano. La primera noche que pasamos juntos en la nueva casa fue espectacular.
La tengo guardada y la he revivido miles de veces. No había ningún mueble: solo el Steinway and Sons de cola, una alfombra enorme que había comprado mi mujer, y cinco o seis velas LED que iluminaban el salón. Mi mujer y yo sentados en el suelo, y Valentina acariciando las teclas y mirándonos agradecida con su deslumbrante sonrisa.
Valentina no ha sido nunca una intérprete al uso. Todos los profesores que ha tenido han coincidido en eso. Huye de la simple repetición de las notas, pero tiene una manera única de transmitir su alma cuando toca. Y los sonidos que consigue son inigualables. Sabría distinguir, os lo prometo, su música entre mil imitadores con los ojos cerrados, sin ningún tipo de problema.
Estos días con el viaje a Londres no he parado de pensar. He estado dando mil vueltas a todo, repasando mi vida. Llegamos antes de ayer por el túnel y durante la hora que duró el viaje mi mujer y yo estuvimos cogidos de la mano. No nos dijimos nada, solo nos íbamos mirando y nos sonreíamos de vez en cuando. Después de tantos años, sigo disfrutando tan solo mirándola. La verdad es que cada día está más guapa.
Hemos dado muchos paseos. Londres me encanta: sus parques, sus olores. Cada vez que vengo, esos olores me trasladan a mi época aquí con 14 años, cuando todo justo empezaba, cuando aún todo estaba por escribir, cuando aún tenía todos los caminos por escoger.
Y he pensado también en GuideDoc, claro. Ahora ya hace más de 20 años que lo fundé, y por supuesto no tiene casi nada que ver con el GuideDoc del inicio. Bueno, todo ha cambiado. Pero la esencia es la misma. Durante estos años hemos acercado el cine documental a todos los amantes de este género, y lo hemos ido haciendo con los medios y los métodos que la tecnología nos ha ido ofreciendo. Hemos ido creciendo: ahora somos ya más de 50 personas que trabajan desde sus respectivos países en nuestra plataforma. Hemos seguido siempre sin oficinas y con los mismos valores.
Llegamos a más gente que nunca en todo el planeta, pero se podría decir que no hemos cambiado nada. GuideDoc nunca fue disruptivo. Nuestra idea nunca ha modificado la vida de la gente de forma radical. No nos hemos hecho multimillonarios, no somos ningún unicornio, nunca entramos en la rueda de las inversiones. Todo lo hemos hecho siempre como el primer día: invirtiendo el dinero que hemos ido ganando, sin pedir nada a nadie.
Y es que cuando emprendemos estamos condicionados por todo el circo que envuelve el ecosistema de las startups. La inercia nos empuja a marcar objetivos que es imposible saber si podremos cumplir. Todo comienza con el business plan de los cojones, que es casi como leerse las cartas a uno mismo. Y relacionamos el hecho de emprender al de levantar dinero de inversores, hacer rondas y rondas, y tener un gran éxito para que alguien más poderoso nos compre. Ese es el objetivo. Amasar el triunfo, el dinero, el éxito. Pero ese triunfo tal y como está definido en la cabeza de la gente tallada por el cliché. Y en GuideDoc no hemos conseguido nada de eso.
Pensar en todo esto durante el viaje a Londres me ha hecho ver algo que me ha alegrado un montón. Algo en lo que nunca antes había pensado de esta manera. He descubierto que me parezco mucho a mi hija.
Ella ha escogido un camino en el que lo de menos son las metas, lo de menos son los objetivos. Cuando tu vida es transmitir tu alma a través de 88 teclas, lo que importa es solo el camino. Cada momento en el que estás junto al piano disfrutando de lo que estás creando, y nada más. No piensas que las notas que estás haciendo sonar ahora tienen una razón para algo que pasará más adelante: suenan y solo tienen sentido ahora.
Te hacen disfrutar al crearlas en este momento. Y hacen disfrutar a la gente que está escuchando en este preciso instante. En GuideDoc he intentado siempre hacer lo mismo que ella. He disfrutado de cada uno de los momentos. He sido libre. He sido muy feliz. Simplemente he ido tocando las notas.
En el episodio Premium de esta semana Víctor entra en las decisiones reales de negocio que hay detrás de 20 anos de GuideDoc sin inversores: lo que no cabe en un episodio en abierto.
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Noesasuntovuestro.com
By Victor Correal5
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En este episodio Víctor habla desde Londres, donde ha viajado con su mujer para celebrar la graduación de su hija Valentina en el Royal College of Music. Lo que empieza como una postal emotiva se convierte en una reflexión honda sobre el camino, los objetivos y por qué GuideDoc nunca quiso parecerse a ninguna startup.
Es un episodio corto, personal y diferente. De los que te quedas dando vueltas después de escuchar.
Si este episodio te ha resonado, en el Premium de esta semana Víctor va mucho más lejos en las decisiones reales detrás de GuideDoc, la estrategia de negocio y lo que no se cuenta en abierto. → Apúntate al Premium
Este episodio en abierto es la reflexión personal. En el episodio Premium de esta semana Víctor entra en detalle en lo que no cabe aquí:
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Estoy en Londres. Hemos venido porque mi hija Valentina ha acabado la carrera de piano en el Royal College of Music y esta semana celebramos su graduación.
Este es un edificio precioso fundado en 1882. Por aquí han pasado nombres increíbles: Stokowski, Lambert, John Williams, Andrew Lloyd Webber. Y que ahora tu hija haya conseguido graduarse aquí, en uno de los colegios más prestigiosos del mundo… podéis imaginar lo orgulloso que estoy.
Estos años no han sido fáciles. Lo que más me gusta en el mundo es estar al lado de mi hija. Prepararle la cena. Oírla hablar. Que me explique sus preocupaciones. Ayudarle a escoger la ropa. Mirarla caminar descalza de un lado al otro de la casa. Oírla tocar.
Nuestra casa ya no es la misma desde que ella no toca el piano. Muchas veces me he sentado dispuesto a tocar un poco, a hacerlo sonar, pero es que no puedo. Ese piano es ella.
Me acuerdo del día que se lo compramos. Era tan grande que antes tuvimos que hacer un pequeño cambio en casa: cambiarnos de casa. Por suerte mi mujer está igual de loca que yo, y no sabéis cómo lo reímos por esa época. Íbamos casa por casa buscando algo que encajara con el piano. La primera noche que pasamos juntos en la nueva casa fue espectacular.
La tengo guardada y la he revivido miles de veces. No había ningún mueble: solo el Steinway and Sons de cola, una alfombra enorme que había comprado mi mujer, y cinco o seis velas LED que iluminaban el salón. Mi mujer y yo sentados en el suelo, y Valentina acariciando las teclas y mirándonos agradecida con su deslumbrante sonrisa.
Valentina no ha sido nunca una intérprete al uso. Todos los profesores que ha tenido han coincidido en eso. Huye de la simple repetición de las notas, pero tiene una manera única de transmitir su alma cuando toca. Y los sonidos que consigue son inigualables. Sabría distinguir, os lo prometo, su música entre mil imitadores con los ojos cerrados, sin ningún tipo de problema.
Estos días con el viaje a Londres no he parado de pensar. He estado dando mil vueltas a todo, repasando mi vida. Llegamos antes de ayer por el túnel y durante la hora que duró el viaje mi mujer y yo estuvimos cogidos de la mano. No nos dijimos nada, solo nos íbamos mirando y nos sonreíamos de vez en cuando. Después de tantos años, sigo disfrutando tan solo mirándola. La verdad es que cada día está más guapa.
Hemos dado muchos paseos. Londres me encanta: sus parques, sus olores. Cada vez que vengo, esos olores me trasladan a mi época aquí con 14 años, cuando todo justo empezaba, cuando aún todo estaba por escribir, cuando aún tenía todos los caminos por escoger.
Y he pensado también en GuideDoc, claro. Ahora ya hace más de 20 años que lo fundé, y por supuesto no tiene casi nada que ver con el GuideDoc del inicio. Bueno, todo ha cambiado. Pero la esencia es la misma. Durante estos años hemos acercado el cine documental a todos los amantes de este género, y lo hemos ido haciendo con los medios y los métodos que la tecnología nos ha ido ofreciendo. Hemos ido creciendo: ahora somos ya más de 50 personas que trabajan desde sus respectivos países en nuestra plataforma. Hemos seguido siempre sin oficinas y con los mismos valores.
Llegamos a más gente que nunca en todo el planeta, pero se podría decir que no hemos cambiado nada. GuideDoc nunca fue disruptivo. Nuestra idea nunca ha modificado la vida de la gente de forma radical. No nos hemos hecho multimillonarios, no somos ningún unicornio, nunca entramos en la rueda de las inversiones. Todo lo hemos hecho siempre como el primer día: invirtiendo el dinero que hemos ido ganando, sin pedir nada a nadie.
Y es que cuando emprendemos estamos condicionados por todo el circo que envuelve el ecosistema de las startups. La inercia nos empuja a marcar objetivos que es imposible saber si podremos cumplir. Todo comienza con el business plan de los cojones, que es casi como leerse las cartas a uno mismo. Y relacionamos el hecho de emprender al de levantar dinero de inversores, hacer rondas y rondas, y tener un gran éxito para que alguien más poderoso nos compre. Ese es el objetivo. Amasar el triunfo, el dinero, el éxito. Pero ese triunfo tal y como está definido en la cabeza de la gente tallada por el cliché. Y en GuideDoc no hemos conseguido nada de eso.
Pensar en todo esto durante el viaje a Londres me ha hecho ver algo que me ha alegrado un montón. Algo en lo que nunca antes había pensado de esta manera. He descubierto que me parezco mucho a mi hija.
Ella ha escogido un camino en el que lo de menos son las metas, lo de menos son los objetivos. Cuando tu vida es transmitir tu alma a través de 88 teclas, lo que importa es solo el camino. Cada momento en el que estás junto al piano disfrutando de lo que estás creando, y nada más. No piensas que las notas que estás haciendo sonar ahora tienen una razón para algo que pasará más adelante: suenan y solo tienen sentido ahora.
Te hacen disfrutar al crearlas en este momento. Y hacen disfrutar a la gente que está escuchando en este preciso instante. En GuideDoc he intentado siempre hacer lo mismo que ella. He disfrutado de cada uno de los momentos. He sido libre. He sido muy feliz. Simplemente he ido tocando las notas.
En el episodio Premium de esta semana Víctor entra en las decisiones reales de negocio que hay detrás de 20 anos de GuideDoc sin inversores: lo que no cabe en un episodio en abierto.
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