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En este episodio te cuento la historia de Hitesh: cómo nació en una pequeña aldea de Gujarat, India, en 1987, cómo pasó de gestión hotelera a ingeniería, de profesor universitario a emprendedor tecnológico, y cómo, a miles de kilómetros de distancia, él y yo nos encontramos en una plataforma de encargos en diciembre de 2017. Hoy es el director de ingeniería de GuideDoc y, más importante aún, uno de mis mejores amigos. Una amistad que llegó a través del universo.
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Este episodio es una historia muy personal, y el contenido Premium de esta semana profundiza en temas que no caben en abierto:
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1987.
Un grupo de expertos de la ONU confirma que por encima de la Antártida se está abriendo un agujero en la capa de ozono. Los Simpson se emiten por primera vez. Durante una visita a Berlín, el presidente de Estados Unidos Ronald Reagan desafía al primer ministro soviético Gorbachev.
Y una tarde de julio, el presentador principal del programa CBS Evening News, Dan Rather, enfadado por haber sido reemplazado por un partido de tenis, hace un walk-off y se marcha del plató. Sus palabras dejaron de brotar como lluvia interminable en un vaso de papel, dejando una mesa de noticias vacía durante seis minutos. Fueron los seis minutos más largos de la historia de la televisión: seis minutos en que parecía que nada estaba sucediendo.
Seis minutos donde, como nadie lo contaba, la audiencia tuvo la extraña impresión de que el mundo había dejado de girar. Y en ese preciso momento, a miles de kilómetros de distancia, en la pequeña aldea de Bodadar, en la India, nacía el protagonista de esta historia.
Hitesh nació en el seno de una familia pobre y analfabeta, en una pequeña aldea de la zona de Gujarat. El padre era conductor de un vehículo de equipajes y, con muchos esfuerzos, luchaba para conseguir pagar la escuela y la educación de sus dos hijos. La madre, de nombre Maniven, trabajaba en casa, y aunque llevar una casa con tres hombres en la India no es tarea fácil (ni en la India, ni en Murcia, ni en la China popular), tal vez lo que más le costaba era conseguir que Hitesh fuera al colegio.
El niño siempre tenía excusas para saltarse las clases: dolor de barriga, fiebres, dolor de cabeza, diarreas… Pero su madre era estricta y cada día cargaba a Hitesh como si fuera un saco, haciendo el camino llorando y arrastrando unas rabietas monumentales.
Hay una frase atribuida a Einstein, que en realidad escribió un periodista de Tennessee, que dice: la definición de locura es hacer lo mismo una y otra vez y esperar resultados diferentes. Maniven de loca tenía bien poco, así que pensó que una posible solución a ese rechazo al colegio sería cambiarlo de centro. Inscribieron a Hitesh en otro colegio donde iba también el hermano mayor, Yadav.
En ese punto, todo cambió. Yadav se convirtió en el modelo a seguir de Hitesh, y desde entonces lo guio en cada etapa de su vida, ya fuera en la infancia, en la educación o incluso en su carrera profesional.
En la India, después de completar el grado 12 (lo que llaman «12th Standard»), a los 16 o 17 años, los estudiantes tienen que escoger una especialización que los encauzará hacia la carrera que acabarán eligiendo. En ese momento, Hitesh eligió gestión hotelera. Había oído que en esa época había mucha demanda en puestos de esa especialización, así que probó. Su hermano le dijo que se estaba equivocando, que no le gustaría, pero justamente ese año, 2004, se había estrenado un hit en el cine indio. En la peli, el protagonista, que trabajaba en un hotel, se alista en el ejército y se convierte en un héroe nacional. Hitesh llevó a su hermano a ver la peli y no necesitó más argumentos.
Pero efectivamente, Yadav tenía razón. Gestión hotelera era un curso de tres años, pero en el primer año Hitesh ya cambió de opinión y decidió comenzar ingeniería, que es lo que estaba estudiando el hermano. En ese momento, todo el entorno de Hitesh le decía que había perdido su precioso tiempo, pero él siempre piensa en esa época de su vida de forma diferente. Para Hitesh fue un punto de inflexión: aprendió cómo hablar con alguien, cómo tratar a los demás, cómo manejar un equipo, cómo ejecutar negocios. Y gracias a ese año de experiencia, según él, ahora está donde está.
Al acabar la segunda carrera, Hitesh fue profesor en la universidad durante ocho años y también se doctoró. Era un buen trabajo con un buen salario, pero en 2017 Hitesh escuchó la llamada del emprendedor. Decidió fundar con su hermano y dos socios más una empresa tecnológica. Quería huir de las limitaciones que le marcaba la profesión académica, salir de la zona de confort y probar algo nuevo. Los cuatro socios decidieron que, para comenzar a encontrar proyectos en los que trabajar, se apuntarían a una plataforma de encargos.
Podría ser un buen punto de partida. Y al mismo tiempo, a miles de kilómetros de distancia, yo, Víctor Correal, decidí que necesitaba una ayuda externa para una pequeña implementación y que probaría suerte, aunque con poca confianza, en esa misma plataforma de encargos.
Hitesh cuenta: «Empecé a trabajar con Víctor con un pequeño trabajo para GuideDoc en diciembre de 2017. Esa fue la incidencia de cuatro horas de trabajo. Empezó y no se ha terminado.»
Actualmente Hitesh es el director de ingeniería de GuideDoc y Gunjan, uno de sus socios, es el technical lead. Hitesh dirige un equipo de más de 20 personas, y aproximadamente unas 6 realizan diversas tareas en GuideDoc a tiempo parcial: gente de diseño, desarrolladores, etcétera.
Desde ese pequeño encargo en 2017 he ido trasladando al equipo de Hitesh absolutamente todas las tareas técnicas de GuideDoc, porque sin ninguna duda, y he trabajado con muchos, son los mejores desarrolladores que me he encontrado en la vida. Pero esa seguramente no es la parte más importante.
Hitesh añade: «Estoy confiado en que Víctor y yo seguiremos caminando y creciendo juntos.»
No solo a nivel profesional. Hablamos de la familia, de la vida, de nuestros respectivos países, de nuestras culturas. Chateamos, nos enviamos audios, hacemos videollamadas, nos enviamos vídeos de nuestra vida cotidiana, de nuestros hijos. GuideDoc no sería lo que es hoy sin la ayuda de Hitesh. Le estoy inmensamente agradecido. Y él me dice que su empresa no sería la misma sin GuideDoc. De hecho, siempre que alguien me contacta con algún proyecto interesante, no dudo en recomendarlos, y tengo un montón de amigos y conocidos contentísimos también con el trabajo de Hitesh.
Las amistades a distancia están bien, no me quejo de la relación que tengo con Hitesh, pero siempre tengo ese gusanillo de abrazarlo, de ir a verlo, de hablar con él junto a una taza de té. Tengo muchas ganas de conocerlo en persona, así que he decidido que antes de que acabe el año intentaré ir a la India a conocer a Hitesh, a su familia y a su equipo.
Y evidentemente, os lo explicaré en No es Asunto Vuestro, si finalmente consigo encontrarme con esta amistad que llegó a través del universo.
En el episodio Premium de esta semana hablo de las decisiones reales que hay detrás de delegar toda la tecnología de un proyecto, de cómo se gestiona la confianza a distancia y de los aprendizajes concretos de siete años trabajando con el equipo de Hitesh.
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Noesasuntovuestro.com
By Victor Correal5
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En este episodio te cuento la historia de Hitesh: cómo nació en una pequeña aldea de Gujarat, India, en 1987, cómo pasó de gestión hotelera a ingeniería, de profesor universitario a emprendedor tecnológico, y cómo, a miles de kilómetros de distancia, él y yo nos encontramos en una plataforma de encargos en diciembre de 2017. Hoy es el director de ingeniería de GuideDoc y, más importante aún, uno de mis mejores amigos. Una amistad que llegó a través del universo.
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1987.
Un grupo de expertos de la ONU confirma que por encima de la Antártida se está abriendo un agujero en la capa de ozono. Los Simpson se emiten por primera vez. Durante una visita a Berlín, el presidente de Estados Unidos Ronald Reagan desafía al primer ministro soviético Gorbachev.
Y una tarde de julio, el presentador principal del programa CBS Evening News, Dan Rather, enfadado por haber sido reemplazado por un partido de tenis, hace un walk-off y se marcha del plató. Sus palabras dejaron de brotar como lluvia interminable en un vaso de papel, dejando una mesa de noticias vacía durante seis minutos. Fueron los seis minutos más largos de la historia de la televisión: seis minutos en que parecía que nada estaba sucediendo.
Seis minutos donde, como nadie lo contaba, la audiencia tuvo la extraña impresión de que el mundo había dejado de girar. Y en ese preciso momento, a miles de kilómetros de distancia, en la pequeña aldea de Bodadar, en la India, nacía el protagonista de esta historia.
Hitesh nació en el seno de una familia pobre y analfabeta, en una pequeña aldea de la zona de Gujarat. El padre era conductor de un vehículo de equipajes y, con muchos esfuerzos, luchaba para conseguir pagar la escuela y la educación de sus dos hijos. La madre, de nombre Maniven, trabajaba en casa, y aunque llevar una casa con tres hombres en la India no es tarea fácil (ni en la India, ni en Murcia, ni en la China popular), tal vez lo que más le costaba era conseguir que Hitesh fuera al colegio.
El niño siempre tenía excusas para saltarse las clases: dolor de barriga, fiebres, dolor de cabeza, diarreas… Pero su madre era estricta y cada día cargaba a Hitesh como si fuera un saco, haciendo el camino llorando y arrastrando unas rabietas monumentales.
Hay una frase atribuida a Einstein, que en realidad escribió un periodista de Tennessee, que dice: la definición de locura es hacer lo mismo una y otra vez y esperar resultados diferentes. Maniven de loca tenía bien poco, así que pensó que una posible solución a ese rechazo al colegio sería cambiarlo de centro. Inscribieron a Hitesh en otro colegio donde iba también el hermano mayor, Yadav.
En ese punto, todo cambió. Yadav se convirtió en el modelo a seguir de Hitesh, y desde entonces lo guio en cada etapa de su vida, ya fuera en la infancia, en la educación o incluso en su carrera profesional.
En la India, después de completar el grado 12 (lo que llaman «12th Standard»), a los 16 o 17 años, los estudiantes tienen que escoger una especialización que los encauzará hacia la carrera que acabarán eligiendo. En ese momento, Hitesh eligió gestión hotelera. Había oído que en esa época había mucha demanda en puestos de esa especialización, así que probó. Su hermano le dijo que se estaba equivocando, que no le gustaría, pero justamente ese año, 2004, se había estrenado un hit en el cine indio. En la peli, el protagonista, que trabajaba en un hotel, se alista en el ejército y se convierte en un héroe nacional. Hitesh llevó a su hermano a ver la peli y no necesitó más argumentos.
Pero efectivamente, Yadav tenía razón. Gestión hotelera era un curso de tres años, pero en el primer año Hitesh ya cambió de opinión y decidió comenzar ingeniería, que es lo que estaba estudiando el hermano. En ese momento, todo el entorno de Hitesh le decía que había perdido su precioso tiempo, pero él siempre piensa en esa época de su vida de forma diferente. Para Hitesh fue un punto de inflexión: aprendió cómo hablar con alguien, cómo tratar a los demás, cómo manejar un equipo, cómo ejecutar negocios. Y gracias a ese año de experiencia, según él, ahora está donde está.
Al acabar la segunda carrera, Hitesh fue profesor en la universidad durante ocho años y también se doctoró. Era un buen trabajo con un buen salario, pero en 2017 Hitesh escuchó la llamada del emprendedor. Decidió fundar con su hermano y dos socios más una empresa tecnológica. Quería huir de las limitaciones que le marcaba la profesión académica, salir de la zona de confort y probar algo nuevo. Los cuatro socios decidieron que, para comenzar a encontrar proyectos en los que trabajar, se apuntarían a una plataforma de encargos.
Podría ser un buen punto de partida. Y al mismo tiempo, a miles de kilómetros de distancia, yo, Víctor Correal, decidí que necesitaba una ayuda externa para una pequeña implementación y que probaría suerte, aunque con poca confianza, en esa misma plataforma de encargos.
Hitesh cuenta: «Empecé a trabajar con Víctor con un pequeño trabajo para GuideDoc en diciembre de 2017. Esa fue la incidencia de cuatro horas de trabajo. Empezó y no se ha terminado.»
Actualmente Hitesh es el director de ingeniería de GuideDoc y Gunjan, uno de sus socios, es el technical lead. Hitesh dirige un equipo de más de 20 personas, y aproximadamente unas 6 realizan diversas tareas en GuideDoc a tiempo parcial: gente de diseño, desarrolladores, etcétera.
Desde ese pequeño encargo en 2017 he ido trasladando al equipo de Hitesh absolutamente todas las tareas técnicas de GuideDoc, porque sin ninguna duda, y he trabajado con muchos, son los mejores desarrolladores que me he encontrado en la vida. Pero esa seguramente no es la parte más importante.
Hitesh añade: «Estoy confiado en que Víctor y yo seguiremos caminando y creciendo juntos.»
No solo a nivel profesional. Hablamos de la familia, de la vida, de nuestros respectivos países, de nuestras culturas. Chateamos, nos enviamos audios, hacemos videollamadas, nos enviamos vídeos de nuestra vida cotidiana, de nuestros hijos. GuideDoc no sería lo que es hoy sin la ayuda de Hitesh. Le estoy inmensamente agradecido. Y él me dice que su empresa no sería la misma sin GuideDoc. De hecho, siempre que alguien me contacta con algún proyecto interesante, no dudo en recomendarlos, y tengo un montón de amigos y conocidos contentísimos también con el trabajo de Hitesh.
Las amistades a distancia están bien, no me quejo de la relación que tengo con Hitesh, pero siempre tengo ese gusanillo de abrazarlo, de ir a verlo, de hablar con él junto a una taza de té. Tengo muchas ganas de conocerlo en persona, así que he decidido que antes de que acabe el año intentaré ir a la India a conocer a Hitesh, a su familia y a su equipo.
Y evidentemente, os lo explicaré en No es Asunto Vuestro, si finalmente consigo encontrarme con esta amistad que llegó a través del universo.
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