Le decía Don Quijote a Sancho..."no hay fortuna en el mundo, ni llegan las cosas buenas y malas que en él suceden, sino por particular providencia de los cielos, y de aquí viene lo que suele decirse que cada uno es artífice de su ventura".
Si quieres ser una persona venturosa puedes esperar tranquilamente a que la bendición del azar te llegue un día; pero si no puedes esperar tanto, puedes atraerla con tu esfuerzo y tu actitud, no hay otro camino mejor que ese.