Cuando se proclama, cuando se predica el evangelio de salvación, esa palabra (Palabra de Dios), tiene poder para desatar, para libertar a los oprimidos (atados con todo tipo de ataduras).
Cuando se proclama, cuando se predica el evangelio de salvación, esa palabra (Palabra de Dios), tiene poder para desatar, para libertar a los oprimidos (atados con todo tipo de ataduras).