Desde hace un par de años se habla de manera cotidiana de Economía Colaborativa, este esquema que une a quienes ofrecen un producto, servicio o conocimiento con aquellos que lo requieren o podrían utilizarlo.
La llegada de estos nuevos jugadores a las economías de los países más desarrollados ha generado el clásico conflicto entre nuevos y viejos esquemas en el que los primeros buscan consolidarse y los segundos hacen todo lo posible para no morir, creando los siguientes efectos.