Un guilty pleasure está ligado a la imagen que uno tiene de sus gustos musicales y la manera como la proyecta a los demás. Son canciones que nadie sospecharía que uno disfruta y que son casi una mancha en nuestro expediente.
Son canciones que disfrutamos con audifonos en la combi, con parlantes mientras limpiamos la casa o cocinamos, que bailamos con más energía en el gym o que cantamos a voz en cuello cuando estámos demasiado borrachos.
Son temas de los que nos burlamos en público pero que amamos en privado. Esperamos que disfruten esta edición de 5Pa