Antes de hablar de los hábitos, es importante mencionar que los presocráticos y Sócrates nos compartieron una teoría muy importante, lo del arete griego, que era: cada cosa tiene sus cualidades y se cumple con las cualidades para lo que fue hecho, cumple con el arete. Si un árbol da sombra frutos y raíces, cumple con su arete. Si una silla tiene respaldo y sentad eras cumple; tiene junta y puede regresar una carta, cumple; sin embargo , Si un radio no se escucha, entonces no cumple con Suárez te creo.
Podemos definir arete como la finalidad última de una cosa o una persona. Sócrates postulaba que lo primero que un ser humano tenía que hacer para fomentar sus buenos hábitos era cumplir con su arete.