Entender la vida como un juego me ha servido para poder zafarme un poco del apego y del sufrimiento. La percibo y la vivo de una forma mucho mas ligera, aunque soy consciente que en los juegos hay muertes, obstáculos, te atoras, te caes y te frustras... Y aun con todo eso, prefiero jugarlo y pasarla de p*ta madre. El chiste de la vida, creo yo, es el crecimiento gracias al contrincante.