Iván no tiene un teléfono inteligente ni redes sociales. Él vive en contacto con la naturaleza y se guía por sus ritmos.
En este episodio nos acompaña como permacultor y pedagogo para relatarnos parte de su camino de vida; el emerger - en sus treintas- del niño inocente y de su mirada, la conexión con la naturaleza durante las caminatas a lo largo de miles de kilómetros por varios continentes y el encuentro con la agricultura y la permacultura, que le llevaron a querer compartir sus aprendizajes con las niñas y niños de Orduña, el pueblo en el que habita en el País Vasco.