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En esta nueva entrega os hablo de Sega Rally, una experiencia muy adictiva que nos hacía sentir que teníamos el arcade en casa.
Mientras otros apostaban por simuladores densos con montones de coches a elegir y decenas de pistas para competir, a Saturn llegaba en 1995 Sega Rally Championship, un arcade de conducción breve y perfecto para quienes buscaban la experiencia de la recreativa en casa. Es cierto que su motor gráfico mostraba algo de popping y sus polígonos bailaban un poco, pero todo eso se olvidaba cuando sentías a los mandos la fluidez de esos 30 fotogramas por segundos constantes, algo muy poco habitual para los tiempos que corrían. Su control era perfecto y casi se podía sentir en su transmisión los cambios entre el asfalto, la tierra y el barro. Por otro lado, el título solo necesitaba de tres circuitos más uno extra para tenernos enganchados durante horas, algo que se conseguía también gracias a su perfecto diseño de niveles. Por otro lado y para finalizar, recordar también los modelados de los icónicos Lancia Delta y Toyota Celica y esa banda sonora que incluso tres décadas después continúa siendo pura adrenalina. CC por Antarctica Films Argentina
By Te lo cuento en 1 minutoEn esta nueva entrega os hablo de Sega Rally, una experiencia muy adictiva que nos hacía sentir que teníamos el arcade en casa.
Mientras otros apostaban por simuladores densos con montones de coches a elegir y decenas de pistas para competir, a Saturn llegaba en 1995 Sega Rally Championship, un arcade de conducción breve y perfecto para quienes buscaban la experiencia de la recreativa en casa. Es cierto que su motor gráfico mostraba algo de popping y sus polígonos bailaban un poco, pero todo eso se olvidaba cuando sentías a los mandos la fluidez de esos 30 fotogramas por segundos constantes, algo muy poco habitual para los tiempos que corrían. Su control era perfecto y casi se podía sentir en su transmisión los cambios entre el asfalto, la tierra y el barro. Por otro lado, el título solo necesitaba de tres circuitos más uno extra para tenernos enganchados durante horas, algo que se conseguía también gracias a su perfecto diseño de niveles. Por otro lado y para finalizar, recordar también los modelados de los icónicos Lancia Delta y Toyota Celica y esa banda sonora que incluso tres décadas después continúa siendo pura adrenalina. CC por Antarctica Films Argentina