Para Salvador de Madariaga, si el centro de gravedad del hombre español es su espíritu pasional, de ello se desprenden dos relevantes consecuencias con respecto a su carácter:
a) de un lado, la "integralidad", por cuya virtud el hombre de pasión, como se tiene al español, "no permite el sacrificio de las pasiones a cualquier otro fin", siendo "indiferente a todo lo que no presenta el carácter de completo y absoluto de la pasión".
b) de otro, la "espontaneidad" que es "la libertad de la corriente vital", por la cual "no encuentra a su paso elemento alguno extraño -individual o colectivo- que pueda desviarla o emprobecerla. Su impulso natural se vierte en un cauce hecho para recibirla".
Música: intro, Overtura de la ópera "Don Giovanni", de W. A. Mozart; fondo, "Concierto para piano y orquesta nº 1", de J. Brahms.