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Nuestro invitado, Melitón Viveros, comparte desde la frontera entre México y Estados Unidos una experiencia viva de fe encarnada en medio de una de las realidades más complejas de nuestro tiempo: el acompañamiento a comunidades migrantes en tránsito.
A través de su testimonio, descubrimos que “dar un paso abre puertas”. Lo que comenzó como una respuesta sencilla ante la necesidad, se convirtió en un movimiento que ha involucrado a varias iglesias durante más de cinco años, llevando esperanza mediante gestos concretos como la entrega de útiles, juguetes y, sobre todo, la presencia solidaria. En medio de la tragedia, surge una pregunta profunda: ¿somos o no somos una comunidad que vive el evangelio?
Este pisodio nos invita a reflexionar sobre la tensión entre esperanza y retos, y nos confronta con la urgencia de cambiar nuestra postura frente al otro. Melitón nos recuerda que transformar la manera de pensar no es fácil, especialmente en la adultez, pero que hay una oportunidad poderosa en la niñe y la juventud, y un espacio clave en el hogar como “santuario de paz”.
También es un llamado a las nuevas generaciones: a atreverse a cuestionar, a preguntar, a no conformarse. Porque cuando dejamos de escuchar y buscamos imponer nuestra razón, perdemos el rumbo. Solo al reconocer las historias y el dolor del otro podemos comenzar a comprender verdaderamente.
By MenoTicias5
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Nuestro invitado, Melitón Viveros, comparte desde la frontera entre México y Estados Unidos una experiencia viva de fe encarnada en medio de una de las realidades más complejas de nuestro tiempo: el acompañamiento a comunidades migrantes en tránsito.
A través de su testimonio, descubrimos que “dar un paso abre puertas”. Lo que comenzó como una respuesta sencilla ante la necesidad, se convirtió en un movimiento que ha involucrado a varias iglesias durante más de cinco años, llevando esperanza mediante gestos concretos como la entrega de útiles, juguetes y, sobre todo, la presencia solidaria. En medio de la tragedia, surge una pregunta profunda: ¿somos o no somos una comunidad que vive el evangelio?
Este pisodio nos invita a reflexionar sobre la tensión entre esperanza y retos, y nos confronta con la urgencia de cambiar nuestra postura frente al otro. Melitón nos recuerda que transformar la manera de pensar no es fácil, especialmente en la adultez, pero que hay una oportunidad poderosa en la niñe y la juventud, y un espacio clave en el hogar como “santuario de paz”.
También es un llamado a las nuevas generaciones: a atreverse a cuestionar, a preguntar, a no conformarse. Porque cuando dejamos de escuchar y buscamos imponer nuestra razón, perdemos el rumbo. Solo al reconocer las historias y el dolor del otro podemos comenzar a comprender verdaderamente.