Contar hasta tres; amenazar con "¡Vas a ver cuando llegue tu padre!" y otras estrategias en la formación de nuestros hijos, suelen dejarnos MUY enojados y no siempre contentos con los resultados obtenidos, ¿por qué no funcionan?
Contar hasta tres; amenazar con "¡Vas a ver cuando llegue tu padre!" y otras estrategias en la formación de nuestros hijos, suelen dejarnos MUY enojados y no siempre contentos con los resultados obtenidos, ¿por qué no funcionan?