La incertidumbre es una parte natural e inevitable de la vida, ya que hay muy pocas cosas en ella que realmente podemos controlar. Cuando crees que las cosas te van bien, al día siguiente ocurre algo imprevisto que echa por tierra tu estado de ánimo, tu seguridad o tu motivación, ya sea porque pierdes tu puesto de trabajo, caes enfermo tú o un familiar cercano o te sube la cuota de la hipoteca. El temor a lo malo desconocido siempre ha sido más poderoso que la ilusión a lo bueno por conocer. Así son las cosas y no vamos a