
Sign up to save your podcasts
Or


Fecha de grabación 9 de noviembre 2020
La #Proloterapia (terapia de proliferación) es un tratamiento de inyecciones para reparar el tejido conectivo mediante la introducción de una sustancia en el sitio de la lesión. Por definición, no se usa material biológico por lo que las soluciones utilizadas no contienen nada de las personas que son inyectadas. La solución más utilizada en Proloterapia es la dextrosa. Esta técnica se encuentra incluida actualmente dentro de las terapias de inyecciones de regeneración (TIR) junto con las inyecciones de ácido hialurónico, de plasma rico en plaquetas (PRP) y de células extraídas de la médula ósea (BMAC) y/o de la grasa (AD-SC). Es especialmente útil para el tratamiento de lesiones ligamentarias (#ligamentopatías), tendinosas (#tendinopatías) y articulares que nuestro organismo no puede reparar por sí mismo debido a la presencia de un tejido de mala calidad (tejidos de estructura debilitada y que no cumplen con su función en forma óptima) como consecuencia de una mala reparación previa. Esta situación es sumamente frecuente, más aún, con la utilización masiva de antiinflamatorios comunes y corticoides que, al disminuir la inflamación, también disminuyen el proceso reparador. Vale aclarar aquí que, la inflamación no es el villano. En realidad, es el proceso natural que nuestro organismo pone en marcha cuando es necesario reparar un tejido dañado.
By IdeasmedicasFecha de grabación 9 de noviembre 2020
La #Proloterapia (terapia de proliferación) es un tratamiento de inyecciones para reparar el tejido conectivo mediante la introducción de una sustancia en el sitio de la lesión. Por definición, no se usa material biológico por lo que las soluciones utilizadas no contienen nada de las personas que son inyectadas. La solución más utilizada en Proloterapia es la dextrosa. Esta técnica se encuentra incluida actualmente dentro de las terapias de inyecciones de regeneración (TIR) junto con las inyecciones de ácido hialurónico, de plasma rico en plaquetas (PRP) y de células extraídas de la médula ósea (BMAC) y/o de la grasa (AD-SC). Es especialmente útil para el tratamiento de lesiones ligamentarias (#ligamentopatías), tendinosas (#tendinopatías) y articulares que nuestro organismo no puede reparar por sí mismo debido a la presencia de un tejido de mala calidad (tejidos de estructura debilitada y que no cumplen con su función en forma óptima) como consecuencia de una mala reparación previa. Esta situación es sumamente frecuente, más aún, con la utilización masiva de antiinflamatorios comunes y corticoides que, al disminuir la inflamación, también disminuyen el proceso reparador. Vale aclarar aquí que, la inflamación no es el villano. En realidad, es el proceso natural que nuestro organismo pone en marcha cuando es necesario reparar un tejido dañado.