No podremos evitarlo: tarde o temprano, la realidad se hará presente y tendrás que aceptarla, a pesar de todos los esfuerzos que hagas por evadirla; entonces, ¿por qué aplazas el momento?
No podremos evitarlo: tarde o temprano, la realidad se hará presente y tendrás que aceptarla, a pesar de todos los esfuerzos que hagas por evadirla; entonces, ¿por qué aplazas el momento?