La solicitud de SAT sobre los EEFF auditados lleva un peligro infiltrado. Esas solicitudes no son inocentes. La bomba de tiempo puede explotar en el futuro. La manera que SAT hace esos requerimientos implican usurpar funciones y dejar que SAT se convierta en un policía profesional con facultadas mucho más extensas que las que corresponden al órgano que por ley tiene esas funciones.