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Ella es demoledora
Von Wegen Lisbeth: Alle 11 Minuten
Hola mis queridos oyentes,
Así que les explico un poco mi perspectiva. En Alemania se habló de un amplio acuerdo mundial al principio de esa situación de emergencia que constituye la así llamada pandemia del corona virus. Se sostuvo que los escasos críticos de las políticas gubernamentales deberían considerar que en casi todos los países del mundo se implementaron medidas en contra de la propagación del virus y eso sería una prueba que sí se trata de algo serio.
En ese momento la situación es bien distinta. Con el aumento de la ola de la variante omicron muchos gobiernos en todo el mundo notaron que esa variante es mucho menos dañina que las variantes antecedentes como delta y causa muchísimo menos hospitalizaciones. Por eso en varios países del mundo se están aboliendo las reglas del covid, salvo en Alemania donde somos tan temerosos que ni siquiera queremos pensar en eso.
Sí, lamentablemente eso es parte del carácter alemán, somos muy cautelosos aún cuando todo el mundo nos indica que ya es tiempo alto de levantar el estado de emergencia y volver a una vida con normalidad.
No solo es menos peligroso el ómicron – se encuentran alrededor de 50 personas en una UCI en este momento en toda la Alemania, mientras más de un por ciento de la población (varias cien mil personas) están contagiándose cada semana, lo cual significa que el contagio con el ómicron lleva un riesgo muy bajo de necesitar ayuda médica – sino que una infección también puede servir como una vacuna que nos da inmunidad contra futuros contagios y el riesgo de conllevar un transcurso grave de la enfermedad. Es científicamente aprobada que el contagio y la resultante inmunidad natural aporta una protección superior a la protección de las vacunas. Claro que ellas también sirven, aunque no pueden cumplir con las promesas exageradas que los políticos hicieron hace un año. Se habló de que la vacuna iba a impedir contagiarse, lo cual es falso y según los datos oficiales del ministerio de salud de Alemania podría hasta ser que los vacunados tienen un riesgo mayor de contagio que las personas sin vacuna.
Esos datos son importantes de saberlos porque muchas personas habrán confiado en los enunciados oficiales que prometieron una protección absoluta y así pusieron en riesgo las personas a su alrededor, sobre todo personas ancianas que tienen un riesgo muy alto de tener un transcurso grave que podrá llevar hasta a la muerte. Es culpa de los políticos que se creyeron como publicistas de las empresas farmacéuticas – sobre todo Pfizer que está vinculado con la empresa alemana Biontech, que aportó un 20% al crecimiento del PIB de Alemania en 2021, una cifra increíble. Esos políticos actuaron de una manera poca ética y ahora que se ve su fracaso tratan de echar la culpa para todo a los no vacunados y dicen que la taza de vacunación es demasiada baja en Alemania.
Todo eso dicho es importante destacar que sí las vacunas tienen un efecto positivo para reducir las hospitalizaciones y la taza de transcursos graves de la enfermedad. Eso quiere decir que cuando te contagias es mucho más probable que solo tendrás síntomas leves y no necesitarás ayuda médica si estás vacunado. Sobre todo, para los ancianos arriba de 60 años es recomendable vacunarse porque en ellos hay muchos casos graves y la vacuna reduce el riesgo significativamente.
A pesar de eso no es justificable imponer una política de segregación como ahora es la nueva normalidad en Alemania: en varias tiendas, restaurantes y museos solo los vacunados (o curados) pueden entrar, para el 30% de la población sin vacuna es imposible. En otros lugares como en los trenes y colectivos solo es permitido entrar para los no vacunados si tienen un test negativo del mismo día. Eso es una pura chicana y no tiene nada que ver con la meta de interrumpir la propagación del virus. Si eso fuera la meta entonces también los vacunados se deberían hacer el test. Pero en realidad se trata de una venganza a los no vacunados que son como una cabeza de turco y hasta ahora todo está funcionando bien y mucha gente que yo creía razonable y crítica está aceptando el narrativo del gobierno y culpabilizando a los que no optaron por tomar la vacuna hasta ahora.
Para vender más vacunas se están llevando a cabo varios trucos en esos días: por ejemplo la reducción del statu del curado que antes duraba seis meses y en enero fue reducido a solo tres meses sin una base científica, ya que es bien sabido que la curación ofrece una protección más amplia y duradera que la vacuna, pero la vacuna está vigente para 9 meses.
Es una vergüenza que no hay otro partido sino el de derecha, la AfD, que protesta y se niega a esas políticas. Hasta el partido de izquierda, die Linke, está apoyando al gobierno y sus planes y medidas trasnochadas. Solo la política Sarah Wagenknecht quien admiro mucho es una de las pocas voces críticas que se opone a la gran mayoría en el parlamento, los medios y también en la justicia que legitimó toda esa locura indemocrática.
En ese momento estoy en Argentina y solo quise decir una cosa más. Como yo percibí las cosas cunado viví acá los argentinos y probablemente los sudamericanos en general admiran mucho a Europa y tratan de seguir sus normas donde pueden. Pero esa pandemia mostró como errante y equivoca Europa está a veces. Por eso es una señal más que los países sudamericanos no deberían orientarse en Europa por más que parezca lógico seguir los países más ricos que parecen a primera vista tan razonables y unidas. Muchas de las recetas de la pandemia se copiaron de Europa y otros países implementaron toques de queda y cierres de colegios y demás instituciones, pero todo eso no tiene una base científica. Los europeos están muchas veces actuando como un rebano, sobre todo los alemanes, y si Sudamérica quiere lograr dar sus propios pasos tendrá que despegarse en el futuro de admirar tanto los países del norte y seguir sus medidas. Deberán ser escépticos y pensar que ustedes tienen las capacidades por si de actuar cuidadosa y moderadamente mientras que Europa muchas veces se esclaviza por los reflejos ingenuos y contradictorios causados también por una demografía muy anciana, lo cual lleva a una conciencia de una república de jubilados que se dejan intimidar muy fácilmente y quieren ser guiados por algunos políticos que toman un rol como pastor de ganado y parecen guiar al rebaño tan prudentemente. Pero eso nos puede llevar en direcciones muy equivocadas y el resto del mundo tendría que analizar bien si realmente fueron apropiados muchos de las recetas propuestas de los europeos y su inagotable miedo y pánico ante una amenaza aparente.
By SimonElla es demoledora
Von Wegen Lisbeth: Alle 11 Minuten
Hola mis queridos oyentes,
Así que les explico un poco mi perspectiva. En Alemania se habló de un amplio acuerdo mundial al principio de esa situación de emergencia que constituye la así llamada pandemia del corona virus. Se sostuvo que los escasos críticos de las políticas gubernamentales deberían considerar que en casi todos los países del mundo se implementaron medidas en contra de la propagación del virus y eso sería una prueba que sí se trata de algo serio.
En ese momento la situación es bien distinta. Con el aumento de la ola de la variante omicron muchos gobiernos en todo el mundo notaron que esa variante es mucho menos dañina que las variantes antecedentes como delta y causa muchísimo menos hospitalizaciones. Por eso en varios países del mundo se están aboliendo las reglas del covid, salvo en Alemania donde somos tan temerosos que ni siquiera queremos pensar en eso.
Sí, lamentablemente eso es parte del carácter alemán, somos muy cautelosos aún cuando todo el mundo nos indica que ya es tiempo alto de levantar el estado de emergencia y volver a una vida con normalidad.
No solo es menos peligroso el ómicron – se encuentran alrededor de 50 personas en una UCI en este momento en toda la Alemania, mientras más de un por ciento de la población (varias cien mil personas) están contagiándose cada semana, lo cual significa que el contagio con el ómicron lleva un riesgo muy bajo de necesitar ayuda médica – sino que una infección también puede servir como una vacuna que nos da inmunidad contra futuros contagios y el riesgo de conllevar un transcurso grave de la enfermedad. Es científicamente aprobada que el contagio y la resultante inmunidad natural aporta una protección superior a la protección de las vacunas. Claro que ellas también sirven, aunque no pueden cumplir con las promesas exageradas que los políticos hicieron hace un año. Se habló de que la vacuna iba a impedir contagiarse, lo cual es falso y según los datos oficiales del ministerio de salud de Alemania podría hasta ser que los vacunados tienen un riesgo mayor de contagio que las personas sin vacuna.
Esos datos son importantes de saberlos porque muchas personas habrán confiado en los enunciados oficiales que prometieron una protección absoluta y así pusieron en riesgo las personas a su alrededor, sobre todo personas ancianas que tienen un riesgo muy alto de tener un transcurso grave que podrá llevar hasta a la muerte. Es culpa de los políticos que se creyeron como publicistas de las empresas farmacéuticas – sobre todo Pfizer que está vinculado con la empresa alemana Biontech, que aportó un 20% al crecimiento del PIB de Alemania en 2021, una cifra increíble. Esos políticos actuaron de una manera poca ética y ahora que se ve su fracaso tratan de echar la culpa para todo a los no vacunados y dicen que la taza de vacunación es demasiada baja en Alemania.
Todo eso dicho es importante destacar que sí las vacunas tienen un efecto positivo para reducir las hospitalizaciones y la taza de transcursos graves de la enfermedad. Eso quiere decir que cuando te contagias es mucho más probable que solo tendrás síntomas leves y no necesitarás ayuda médica si estás vacunado. Sobre todo, para los ancianos arriba de 60 años es recomendable vacunarse porque en ellos hay muchos casos graves y la vacuna reduce el riesgo significativamente.
A pesar de eso no es justificable imponer una política de segregación como ahora es la nueva normalidad en Alemania: en varias tiendas, restaurantes y museos solo los vacunados (o curados) pueden entrar, para el 30% de la población sin vacuna es imposible. En otros lugares como en los trenes y colectivos solo es permitido entrar para los no vacunados si tienen un test negativo del mismo día. Eso es una pura chicana y no tiene nada que ver con la meta de interrumpir la propagación del virus. Si eso fuera la meta entonces también los vacunados se deberían hacer el test. Pero en realidad se trata de una venganza a los no vacunados que son como una cabeza de turco y hasta ahora todo está funcionando bien y mucha gente que yo creía razonable y crítica está aceptando el narrativo del gobierno y culpabilizando a los que no optaron por tomar la vacuna hasta ahora.
Para vender más vacunas se están llevando a cabo varios trucos en esos días: por ejemplo la reducción del statu del curado que antes duraba seis meses y en enero fue reducido a solo tres meses sin una base científica, ya que es bien sabido que la curación ofrece una protección más amplia y duradera que la vacuna, pero la vacuna está vigente para 9 meses.
Es una vergüenza que no hay otro partido sino el de derecha, la AfD, que protesta y se niega a esas políticas. Hasta el partido de izquierda, die Linke, está apoyando al gobierno y sus planes y medidas trasnochadas. Solo la política Sarah Wagenknecht quien admiro mucho es una de las pocas voces críticas que se opone a la gran mayoría en el parlamento, los medios y también en la justicia que legitimó toda esa locura indemocrática.
En ese momento estoy en Argentina y solo quise decir una cosa más. Como yo percibí las cosas cunado viví acá los argentinos y probablemente los sudamericanos en general admiran mucho a Europa y tratan de seguir sus normas donde pueden. Pero esa pandemia mostró como errante y equivoca Europa está a veces. Por eso es una señal más que los países sudamericanos no deberían orientarse en Europa por más que parezca lógico seguir los países más ricos que parecen a primera vista tan razonables y unidas. Muchas de las recetas de la pandemia se copiaron de Europa y otros países implementaron toques de queda y cierres de colegios y demás instituciones, pero todo eso no tiene una base científica. Los europeos están muchas veces actuando como un rebano, sobre todo los alemanes, y si Sudamérica quiere lograr dar sus propios pasos tendrá que despegarse en el futuro de admirar tanto los países del norte y seguir sus medidas. Deberán ser escépticos y pensar que ustedes tienen las capacidades por si de actuar cuidadosa y moderadamente mientras que Europa muchas veces se esclaviza por los reflejos ingenuos y contradictorios causados también por una demografía muy anciana, lo cual lleva a una conciencia de una república de jubilados que se dejan intimidar muy fácilmente y quieren ser guiados por algunos políticos que toman un rol como pastor de ganado y parecen guiar al rebaño tan prudentemente. Pero eso nos puede llevar en direcciones muy equivocadas y el resto del mundo tendría que analizar bien si realmente fueron apropiados muchos de las recetas propuestas de los europeos y su inagotable miedo y pánico ante una amenaza aparente.