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En esta nueva entrega hablamos del Sonic de Master System. Una auténtica joya del catalogo de 8 bits que nada tuvo que envidiar a su hermano mayor de Mega Drive.
Si pensabais que el Sonic the Master System era un simple port recortado de la versión de Mega Drive, no podíais estar más equivocados, ya que nos encontrábamos ante una aventura completamente original. Tenía niveles exclusivos, como Bridget Zone o Jungle Zone, donde se apostaba menos por la velocidad y más por el plataformeo y la exploración, algo muy arriesgado por aquel entonces si tenemos en cuenta la franquicia de la que se trataba. Gráficamente era muy colorido y exprimía la consola al máximo, y que decir de su banda sonora, una sucesión de maravillosos temas compuestos por el legendario Yuzo Koshiro. ¿Se puede pedir más? Otra de las novedades es que las esmeraldas del caos no se encontraban en las fases especiales, sino explorando el mapa. Todo un reto en aquel entonces para un título que demostró que el erizo azul no necesitaba de las 16 bits para brillar con luz propia. Y es que puede que el Sonic de Master System fuese más pequeño tecnológicamente hablando, pero sin lugar a dudas se acabó convirtiendo en todo un gigante del catálogo de SEGA
By Te lo cuento en 1 minutoEn esta nueva entrega hablamos del Sonic de Master System. Una auténtica joya del catalogo de 8 bits que nada tuvo que envidiar a su hermano mayor de Mega Drive.
Si pensabais que el Sonic the Master System era un simple port recortado de la versión de Mega Drive, no podíais estar más equivocados, ya que nos encontrábamos ante una aventura completamente original. Tenía niveles exclusivos, como Bridget Zone o Jungle Zone, donde se apostaba menos por la velocidad y más por el plataformeo y la exploración, algo muy arriesgado por aquel entonces si tenemos en cuenta la franquicia de la que se trataba. Gráficamente era muy colorido y exprimía la consola al máximo, y que decir de su banda sonora, una sucesión de maravillosos temas compuestos por el legendario Yuzo Koshiro. ¿Se puede pedir más? Otra de las novedades es que las esmeraldas del caos no se encontraban en las fases especiales, sino explorando el mapa. Todo un reto en aquel entonces para un título que demostró que el erizo azul no necesitaba de las 16 bits para brillar con luz propia. Y es que puede que el Sonic de Master System fuese más pequeño tecnológicamente hablando, pero sin lugar a dudas se acabó convirtiendo en todo un gigante del catálogo de SEGA