Elvis pidió otra hamburguesa. Ginger le dijo: "No lo hagas cari, estás muy gordo" Pero Elvis no era hombre de complejos, y la pidió... Y poniendo esa sonrisa picarona susurró: "Gorda la tengo yo"
Acabada la hamburguesa sintió ganas de ir al baño. "¿Dónde vas cariño? Le dijo Ginger. "Me siento un poco hinchado, voy a ver si descargo" Y la lió gorda.