En este episodio descubrimos que una relación no se mantiene con grandes gestos, sino con cinco horas a la semana bien invertidas. John M. Gottman propone pequeños hábitos diarios —como despedirse con intención, reconectar al final del día o mostrar gratitud— que fortalecen el vínculo. Porque al final, el amor no se mide en intensidad, sino en constancia.