“En un estado de unión, el alma ni ve ni oye ni entiende en el tiempo que está así, que siempre es breve, y aun harto más breve le parece a ella de lo que debe de ser. Fija Dios a si mismo en lo interior de aquella alma de manera que cuando torna en sí en ninguna manera pueda dudar que estuvo en Dios y Dios en ella.” Santa Teresa de Jesús