El Imperio de Mali fue un influyente Estado medieval que dominó el África Occidental entre los siglos XIII y XVII. Detallamos su fundación por Sundiata Keïta tras la victoria en la batalla de Kirina, subrayando la creación de una estructura federada regida por la constitución Kurukan Fuga. Se destaca especialmente la riqueza y prosperidad del imperio bajo gobernantes como Mansa Musa, cuya economía se fundamentaba en el control estratégico de las rutas comerciales de oro, sal y cobre. Abarcamos desde la organización social y militar de los mandenká hasta la expansión territorial que alcanzó su máximo apogeo en el siglo XIV. Finalmente, documentamos la progresiva decadencia del imperio debido a conflictos internos y presiones externas de los songhai y marroquíes, culminando en su fragmentación definitiva.