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¡Hola Pepa! Un placer de nuevo una semana más, sí, como bien dices, con el programa de hoy, continuamos una serie de espacios que dedicaremos a los TCA (Trastornos de la Conducta Alimentaria): hoy hablaremos de otro de los más conocidos, la Bulimia.
La bulimia nerviosa, popularmente conocida como “bulimia” es un trastorno de la conducta alimentaria que tiene como características más llamativas las siguientes: episodios recurrentes de atracones, sensación de falta de control sobre lo que se ingiere durante un episodio, comportamientos compensatorios inapropiados recurrentes para evitar el aumento de peso (vómito autoprovocado, uso incorrecto de laxantes, diuréticos u otros medicamentos, ayuno o ejercicio excesivo desde el enfoque compensatorio).
Por supuesto Pepa, si no no estaríamos hablando de esto aquí, te comento: al igual que en la anorexia, algunos componentes psicológicos (cognitivos, es decir de pensamientos) de la bulimia nerviosa son: una autoevaluación negativa indebidamente influida por la constitución y el peso corporal, también cómo hemos dicho antes la sensación de falta de control es importante, pues es uno de los factores que va generando una relación con la comida atípica. Otra cuestión que puede suceder es que a veces, dentro de un episodio de atracón, la persona come alimentos que en otras circunstancias se prohibiría, como por ejemplo dulces.
En efecto Pepa, normalmente sucede que las personas que padecen bulimia, se sienten típicamente avergonzadas de sus problemas alimentarios, e intentan ocultar sus síntomas. Los atracones suelen producirse a escondidas (cuando no hay nadie en casa) o de noche, cuando el resto de la familia descansa.
De nuevo, la respuesta es que son multifactoriales, existen desencadenantes como factores estresantes interpersonales (atravesar períodos de estrés), restricciones en la dieta, sentimientos e ideas negativas acerca del peso o constitución corporal y los alimentos y otros a veces tan sencillos como el aburrimiento. ¡Ojo! Esto no signfica que porque alguien se sienta aburrido vaya a desarrollar una bulimia nerviosa.
Es importante no jugar con este tipo de trastornos, y no intentar “autocurarse”. Buscar ayuda profesional es prioritario y fundamental. En este proceso hay un añadido respecto a la anorexia, y es que la persona aprender a comprender el significado y qué papel juegan los atracones, como mecanismo de mantenimiento de la enfermedad u otros factores. Acudir a terapia y también -para los padres-, permanecer atentos ante las señales que puedan aparecer. Es muy importante el diálogo siempre. Ni catastrofizar ni minimizar.
Pues Pepa, podéis encontrarme en Més Que Salut Dénia a mí y a mi compañera Claudia (también psicóloga), en c/Ondara s/n y en el teléfono 630 65 91 66.
By Vicente Seguí¡Hola Pepa! Un placer de nuevo una semana más, sí, como bien dices, con el programa de hoy, continuamos una serie de espacios que dedicaremos a los TCA (Trastornos de la Conducta Alimentaria): hoy hablaremos de otro de los más conocidos, la Bulimia.
La bulimia nerviosa, popularmente conocida como “bulimia” es un trastorno de la conducta alimentaria que tiene como características más llamativas las siguientes: episodios recurrentes de atracones, sensación de falta de control sobre lo que se ingiere durante un episodio, comportamientos compensatorios inapropiados recurrentes para evitar el aumento de peso (vómito autoprovocado, uso incorrecto de laxantes, diuréticos u otros medicamentos, ayuno o ejercicio excesivo desde el enfoque compensatorio).
Por supuesto Pepa, si no no estaríamos hablando de esto aquí, te comento: al igual que en la anorexia, algunos componentes psicológicos (cognitivos, es decir de pensamientos) de la bulimia nerviosa son: una autoevaluación negativa indebidamente influida por la constitución y el peso corporal, también cómo hemos dicho antes la sensación de falta de control es importante, pues es uno de los factores que va generando una relación con la comida atípica. Otra cuestión que puede suceder es que a veces, dentro de un episodio de atracón, la persona come alimentos que en otras circunstancias se prohibiría, como por ejemplo dulces.
En efecto Pepa, normalmente sucede que las personas que padecen bulimia, se sienten típicamente avergonzadas de sus problemas alimentarios, e intentan ocultar sus síntomas. Los atracones suelen producirse a escondidas (cuando no hay nadie en casa) o de noche, cuando el resto de la familia descansa.
De nuevo, la respuesta es que son multifactoriales, existen desencadenantes como factores estresantes interpersonales (atravesar períodos de estrés), restricciones en la dieta, sentimientos e ideas negativas acerca del peso o constitución corporal y los alimentos y otros a veces tan sencillos como el aburrimiento. ¡Ojo! Esto no signfica que porque alguien se sienta aburrido vaya a desarrollar una bulimia nerviosa.
Es importante no jugar con este tipo de trastornos, y no intentar “autocurarse”. Buscar ayuda profesional es prioritario y fundamental. En este proceso hay un añadido respecto a la anorexia, y es que la persona aprender a comprender el significado y qué papel juegan los atracones, como mecanismo de mantenimiento de la enfermedad u otros factores. Acudir a terapia y también -para los padres-, permanecer atentos ante las señales que puedan aparecer. Es muy importante el diálogo siempre. Ni catastrofizar ni minimizar.
Pues Pepa, podéis encontrarme en Més Que Salut Dénia a mí y a mi compañera Claudia (también psicóloga), en c/Ondara s/n y en el teléfono 630 65 91 66.