En este episodio de Maneras Absurdas de Matar exploramos la peculiar vida de Stanley Kubrick, el perfeccionista absoluto del cine… y aficionado secreto a dar sustos dignos de sus propias películas. Repasamos algunos datos clave de su carrera y cómo su obsesión por provocar sobresaltos terminó en una situación tan ridícula como inesperada: una chica harta, un susto fuera de control y una cadena absurda de golpes que acabaron con él de la manera menos cinematográfica posible.
Entre humor, suspense y mala suerte, descubrimos la extraña verdad oculta tras su “infarto oficial”. Un podcast producido por #k554oficial y conducido por Manu y Jose. Continua enviando tus sugerencias a:
[email protected]