
Sign up to save your podcasts
Or


¿Qué es lo primero que se te viene a la mente cuando escuchas las palabras: acatamiento, sumisión, subordinación, respeto, sometimiento, docilidad, disciplina?
Para poder acceder a una recompensa, hay que seguir una serie de pasos, cuando lo hacemos cuidadosamente, gozamos los beneficios aún sin darnos cuenta. El Todopoderoso también tiene sus recompensas para poderlas recibir también ha trazado pasos a seguir, los cuales si cuidadosamente ponemos en práctica, recibiremos el beneficio por escuchar su consejo y ponerlo por obra.
“Mas ahora, librados del pecado, y hechos siervos a Dios, tenéis por vuestro fruto la santificación, y por fin la vida eterna” (Romanos 6:22)
Cristo con su sangre, nos ofrece la libertad de todas nuestras faltas, para que lo hagamos ahora en una nueva vida, con nuevos hábitos y costumbres que iremos aprendiendo con el conocimiento de su evangelio.
Así que creyendo en está promesa, el paso siguiente es que lo aceptemos como ese cordero que dio su vida por nosotros, y de ahí en adelante seguir todas sus enseñanzas.
By Tunika Biblia¿Qué es lo primero que se te viene a la mente cuando escuchas las palabras: acatamiento, sumisión, subordinación, respeto, sometimiento, docilidad, disciplina?
Para poder acceder a una recompensa, hay que seguir una serie de pasos, cuando lo hacemos cuidadosamente, gozamos los beneficios aún sin darnos cuenta. El Todopoderoso también tiene sus recompensas para poderlas recibir también ha trazado pasos a seguir, los cuales si cuidadosamente ponemos en práctica, recibiremos el beneficio por escuchar su consejo y ponerlo por obra.
“Mas ahora, librados del pecado, y hechos siervos a Dios, tenéis por vuestro fruto la santificación, y por fin la vida eterna” (Romanos 6:22)
Cristo con su sangre, nos ofrece la libertad de todas nuestras faltas, para que lo hagamos ahora en una nueva vida, con nuevos hábitos y costumbres que iremos aprendiendo con el conocimiento de su evangelio.
Así que creyendo en está promesa, el paso siguiente es que lo aceptemos como ese cordero que dio su vida por nosotros, y de ahí en adelante seguir todas sus enseñanzas.