Necesitamos regresar a la casa de nuestro Padre. Es el unico lugar donde nadie nos señala y donde realmente la vida cobra sentido.
Esta enseñanza va dirigida a todos aquellos que sienten que Dios no los ama.
Lucas 15:18
18 Volveré a la casa de mi padre y le diré: ‘Padre, he pecado contra el cielo y contra ti. 19 Ya no soy digno de que me llamen tu hijo. Te ruego que me contrates como jornalero’”.