Como olvidaste la tristeza
como se te escapo la inocencia
como volviste a vestirte de pena
como borraste tu sonrisa.
quizá te rasgaste el alma
quizás un puñal en tu espalda
quizá un vértigo te hizo abismo
quizá te cazo el olvido de la noche.
Suspiro destellos de melancolía
acampados en el crepúsculo,
portadores de una mala noticia
anclada a la mirada con disimulo,
anhelo los desiertos y su distancia
los aroma sin olor a cercanía,
las tardes mas tempranas
que se olvidan del mundo,
suspiro y aspiro la ira
que me acosa en el tiempo,
suspiro y aspiro el viento
que susurra mi nombre.
Capaz de vivir en sueños
y despierto a la imaginación,
se deshielan los pequeños
vestidos de un latir ,del corazón,
capaz de volver a nacer
y morir de suspiros,
esperas un beso antes de crecer
saltando al vacío de los desvaríos.
Lloras? sientes pena?
ríes? estas alegre?
sangras? tienes heridas?
te duele? vistes de tristeza?,
llorar ,no puedo,
el sentimiento es un desierto,
reír , no quiero,
la alegría se ahogo en el mar muerto,
sangrar ,no lo deseo,
pero las heridas ,no tienen curación,
dolor, un estima divino,
que solo se calma, con alcohol.
Y saber que te pierdo cuando no respiras
y saber que me muero sin tus fantasías
y saber que el final esta al principio de un beso
y saber que la vida es la muerte en su regreso.
No importa que sea verdad tu mentira olvidada
no importa que la cama sea un desconsuelo de unos besos,
no importa que se quede colgada la razón de haber amado,
solo importa que la vida no te mate por haber olvidado.
Una canción de otoño
adosando las paredes
que se derrumban
en el corazón,
marca el ritmo
de un discontinuo
abordaje del amor,
como un ángel sin alas
que vuela por el mar,
como una parca difusa
que no me quiere llevar,
que se disculpa con un guiño
llevado en una ola que choca
contra una roca alojada
en un oscura esquina,
donde se esconde el alma
de un poeta desterrado,
que no encuentra las palabras
que se perdieron en un grito,
que se fueron sin decir adiós.
Cuando se unen la luna y el sol, la sombra y la luz,
tu boca y mis labios, tus dedos y mis manos,
el origen y el destino de tu beso en mi alma,
cuando se une tu belleza y mi bestia,
somos uno en el mundo, somos uno en la calma,
somos el verbo y la palabra sin carga de la cruz,
somos deseo de no estar vacíos de estar llenos,
somos culpables de amarnos noche y día.
Capaz de morir ahogado
vinculándote con el pasado,
busque tus arañazos
anclados a mi espalda,
placer orquestado
entre uñas y dientes,
que entre silencios
y gemidos temporales,
marcaron para siempre
las heridas del olvido,
y el delito de una muerte
atrapada en el tiempo,
fue principio de la nada
y el final de un puñal
atrancado en la espalda.