Si la semana pasada los números hablaban, ahora les llega el turno a las marcas. Se han pronunciado y no ven para nada claro el futuro del vehículo eléctrico
Si la semana pasada los números hablaban, ahora les llega el turno a las marcas. Se han pronunciado y no ven para nada claro el futuro del vehículo eléctrico