El que se convierte a Cristo, nace de nuevo: es una vida nueva y diferente. Ya no peca; porque ahora conoce la Verdad de Dios; que es su Palabra. El hermano Bernab, vendi su heredad y dio al Apstol Pedro todo el dinero; para beneficiar a la Iglesia. Todos agradecieron a Bernab, quien se mantuvo humilde. Pero eso, despert la envidia de Ananas; que minti por obra de demonios.