Toda la raza humana tiene la simiente caída que heredó de Adán y para recuperar una vida espiritual que la acerque al creador, será necesario nacer en el Espíritu
Toda la raza humana tiene la simiente caída que heredó de Adán y para recuperar una vida espiritual que la acerque al creador, será necesario nacer en el Espíritu