Sin frenos y cuesta abajo vamos ya con nuestras experiencias con nuestro querido y odiado al mismo tiempo sr. Grindr. En este episodio ponemos en evidencia las incongruencias en la forma de presentarnos a los demás y utilizar esta aplicación. Todo muy divertido, as usual.
Por cierto, un amado seguidor nos envió un email con una adorable historia y una pregunta. Como siempre, la destripamos sin piedad. Si queréis que hagamos lo mismo con vosotros is very easy cielo, email a
[email protected] y cuéntanoslo todo. Ya verás que chuli.