en la psiquiatría se presenta una dinámica de poder que impone un juego de verdad en y por el cual, la verdad no se cuestiona, al tiempo que cuenta con sus propios mecanismos de reproducción. El saber psiquiátrico no radica en el desarrollo de una práctica terapéutica, sino en el saber del psiquiatra como uno de los elementos mediante los cuales el dispositivo disciplinario organiza en torno de la locura el sobrepoder de la realidad.
Por Revolución Delirante.
La Revolución Delirante es un movimiento; un grupo de personas que trabajamos en Salud Mental y nos hemos dado cuenta de que debemos reaccionar ante el devenir de la psiquiatría en nuestros tiempos. Creamos este movimiento con un triple objetivo: El primero, promover una formación amplia, independiente y rigurosa de los profesionales. Una educación clínica que se aleje de las empresas farmacéuticas, que no se limite a las teorías imperantes biológicas y conductistas y que permita volver a la escucha de las personas con malestar psíquico, preguntarse por el sentido del síntoma y ver a la persona que hay detrás de la clínica. El segundo iría dirigido a un modo de entender la asistencia y la posición de los profesionales. Entendemos que debemos abandonar la posición de poder y control social con la que nació nuestra disciplina; desplazamiento que no puede hacerse si no conseguimos admitir que nosotros no somos los portadores de la verdad sobre el sufrimiento psíquico, sino que es el paciente el que sabe y nosotros, los que debemos ponernos a su servicio. En lugar de decirte lo que tienes, debo preguntar qué te pasa y qué necesitas. Esto, que parece un pequeño matiz sin importancia, es muy difícil para muchos profesionales. Por último, intentamos trasladar estas ideas a la sociedad para anular el estigma social asociado a la llamada enfermedad mental. Transmitir que estar loco no significa no poder acceder a la razón, sino que se trata simplemente de otra razón, tan válida como la nuestra. El loco debe dejar de ser, como es, un exiliado –ya sea en manicomios o en diagnósticos- y debemos empezar a dejarle ser lo que es, un ciudadano