Roma, Historia Eterna

A024 Roma, Historia Eterna - República X (337-350 a.u.c.)


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ROMA
Período republicano (509 antes de Cristo o 244 ab urbe condita,
27 antes de Cristo o 726 ab urbe condita).
Etapa de 416 antes de Cristo o 337 ab urbe condita,
al 403 antes de Cristo o 350 ab urbe condita.
La República oligárquica
De las luchas sociales y la política exterior.
416 antes de Cristo o 337 ab urbe condita.
Son nombrados tribunos militares con poder consular Aulo Sempronio Atratino, por 3ª vez, Marco Papirio Mugilano, por 2ª vez, Espurio Naucio Rutilo, por 2ª vez, y Quinto Fabio Vibulano.
Dos tribunos de la plebe, Espurio Mecilio y Marco Metilio, propusieron una ley que estipulaba que todo territorio conquistado al enemigo se confiriera a propietarios individuales.
El trasfondo de esta propuesta llevaba oculto la confiscación de las fortunas de la mayor parte de la nobleza (patricios y plebeyos acaudalados), porque, como Roma se había asentado en tierras ganadas por las armas, dichos terrenos pertenecían exclusivamente al pueblo, invalidando de ese modo a cualquier otro propietario como dueño de alguna posesión, aunque ésta hubiese sido conseguida por medio de una compra o una asignación pública.
Tan solo Apio Claudio Craso, el nieto del decenviro del mismo nombre, acertó en dar una solución al conflicto que se avecinaba entre la plebe y el patriciado.
Comunicó a los tribunos consulares y al Senado que la única forma de contrarrestar el poder tribunicio plebeyo bastaba con enfrentar a sus miembros, hasta tal punto que alguno de ellos optase por interponer el veto a las pretensiones de sus colegas.
Solía suceder que los magistrados surgidos de la plebe eran fáciles de manejar para hacerles cambiar de opinión, porque, cuando algún camarada obtenía crédito de la plebe por alguna medida presentada, los demás tribunos de la plebe, corroídos en sus entrañas, envidiaban el beneficio de su colega, no dudándo en abrazarse al bando senatorial para favorecerse.
Los líderes del Senado encomendaron al resto de senadores inclinar a su propósito a cuantos tribunos de la plebe se dejasen convencer para asegurarse que vetarían la ley sugerida.
Así los tribunos ganados por el Senado opinaron que la medida propuesta por Espurio Mecilio y Marco Metilio destruiría la República, y, por consiguiente, ante nefasto despropósito interpusieron su veto sobre ella.
El Senado públicamente agradeció el patriotismo demostrado por los tribunos de la plebe afines a sus intereses, que, con su intervención, propiciaron el fracaso de la ley, pero los restantes miembros del tribunado plebeyo les tildaron con calificativos indignantes entre ellos el de traidores de la plebe o el de esclavos de los cónsules, si en ese año regía el consulado, o el de siervos de los tribunos consulares, si la magistratura ejerciente era la referida.
415 antes de Cristo o 338 ab urbe condita.
Son nombrados tribunos militares con poder consular Publio Cornelio Coso, Cayo Valerio Potito Voluso, Numerio Fabio Vibulano y Quinto Quincio Cincinato.
Los bolanos, un pueblo de la nación de los ecuos, efectuaron correrías en la reciente colonia de Labico, extorsionando a los colonos.
Esperaron el apoyo de los ecuos, pero éstos no se movieron de sus tierras en recuerdo de la derrota sufrida tres años atrás.
Los bolanos fueron asediados y, después de un pequeño combate contra los romanos, perdieron la ciudad.
El tribuno de la plebe, Lucio Decio, intentó que la ciudad de Bola fuese colonizada como ya lo era Labico, pero sus propios colegas se negaron a aprobar alguna sugerencia que no fuera autorizada por el Senado.
414 antes de Cristo o 339 ab urbe condita.
Son nombrados tribunos militares con poder consular Cneo Cornelio Cosso, Lucio Valerio Potito, Publio Postumio Albino Regilense y Quinto Fabio Vibulano, por 2ª vez.
Los ecuos retomaron Bola y asentaron nuevos colonos.
El tribuno consular, Publio Postumio Albino Regilense, un hombre de carácter violento y obstinado que lo demostró menos en la guerra que después en la victoria, fue el encargo de emprender la guerra contra los ecuos, tras un alistamiento apresurado.
Preparando el asalto a Bola, manifestó a sus soldados que les entregaría el botín, pero, capturada la ciudad, se retractó.
Cuando Marco Sextio, tribuno de la plebe, propuso una ley agraria en la que, en una de sus disposiciones, especificaba que el territorio anexionado a los bolanos fuese entregado a los soldados que lo habían conquistado, Publio Postumio Albino Regilense, estando ya en Roma, amenazó a los legionarios con la tortura, si apoyaban la desmedida propuesta.
La milicia, conocedora de la negativa del tribuno consular a la entrega de las tierras conquistadas, montó en cólera y protagonizó disturbios.
Un cuestor, de nombre Publio Sestio, trató de reprimir la violencia de los soldados, pero fue agredido por la multitud.
Publio Postumio Albino Regilense personalmente se encargó de acabar con la sedición de los soldados y condenó a morir a latigazos a los instigadores.
Un sinfín de legionarios interrumpió la ejecución de los amotinados y lanzaron piedras a la tribuna que presidía, quedando lapidado bajo los pedruscos.
Los restantes tribunos consulares plantearon al Senado una investigación sobre el accidente que acabó con la vida de su colega, pero los tribunos de la plebe interpusieron su veto.
El Senado temió que en las próximas elecciones, como consecuencia de estos altercados, los cargos de los tribunos consulares electos fueran ocupados por plebeyos.
La probabilidad de que sucesiera esta sospecha encaminó al Senado en afanarse por revertir la situación, garantizando unas próximas elecciones de acceso al consulado, cuya magistratura estaba vedada a la plebe.
Los tribunos de la plebe se opusieron a que el Senado decretase tal medida, cuya postura intransigente abocó en la promulgación de un interregno.
Finalmente, el Senado ganó la disputa legislativa.
413 antes de Cristo o 340 ab urbe condita.
Son nombrados cónsules Aulo Cornelio Coso y Lucio Furio Medulino Fuso.
El ex tribuno consular del año anterior, Quinto Fabio Vibulano, como interrey, interrex, presidió las elecciones al consulado.
El Senado autorizó a los tribunos de la plebe que la plebe votara el ente que permitiera la investigación de la muerte de Publio Postumio Albino Regilense, siendo el elegido el cuerpo consular.
Los cónsules castigaron a algunos de los amotinados, que dieron muerte al ex tribuno consular referido anteriormente, pero la clemencia y la moderación ejercidas en los condenas fueron repudiadas por la plebe, que les protestaba la rapidez en aplicar la ley para cumplir sentencias, que no iban en su provecho, y la tardanza negligente en las que le beneficiaban.
La propuesta ley agraria del tribuno de la plebe, el mencionado Marco Sextio, la pasó por alto el Senado, pues su aprobación hubiera propiciado la entrega de tierras públicas que la nobleza, patricios y plebeyos ricos, no solo acaparaba y poseía desde tiempos remotos, sino que se oponía a repartir el territorio recientemente conquistado en la ciudad de Bola.
No obstante, hay que recalcar que la nobleza se irá apropiando de estas tierras bolenas poco a poco, hasta que fuera su dueño.
El cónsul, Lucio Furio Medulino Fuso, trasladó tropas al país de los hérnicos devastado por los volscos, y, llegando a Ferentino, tomaron la ciudad que ya estaba abandonada por los volscos, que se habían retirado la noche anterior con un escaso botín.
La ciudad y las tierras de Ferentino fueron entregadas a los hérnicos.
412 antes de Cristo o 341 ab urbe condita.
Son nombrados cónsules Quinto Fabio Ambusto y Cayo Furio Pácilo.
Quinto Fabio Ambusto fue el primero de la gens patricia Fabia que tuvo el cognomen de Ambusto.
A partir de este momento el nombre de los Fabios Vibulanos decayó y el de los Fabios Ambustos ocupó su lugar.
Otro Lucio Icilio, también tribuno de la plebe, haciendo honor a su nombre y familia, maniobró políticamente a favor de promulgar nuevas leyes agrarias.
La finalidad de estas leyes consistía en provocar una agitación social premeditada, para centrar la atención pública en el desarrollo de su tramitación, pero el pueblo no prestó atención a la estrategia tribunicia, sino que estuvo dedicado a los ciudadanos demandados por sus familiares ante los efectos epidemiológicos de la peste sobrevenida este año.
La mencionada enfermedad desembocó en una escasez de alimentos y, por tanto, en una hambruna al no poderse cultivar el campo debidamente.
El año, afortunadamente, trascurrió sin conflictos bélicos.
411 antes de Cristo o 342 ab urbe condita.
Son nombrados cónsules Marco Papirio Mugilano y Espurio Naucio Rútilo.
El cónsul, Marco Papirio Mugilano, estuvo encargado, con su colega Espurio Naucio Rútilo, de la organización de unas comisiones triunvirales para comprar trigo en los pueblos vecinos. Debido a la epidemia que asolaba la ciudad, solo pudieron incluir un senador por comisión y tuvieron que completarlas con dos caballeros.
Los samnitas se negaron a entablar conversaciones con los enviados romanos, pero los sicilianos ayudaron generosamente a Roma.
Los etruscos, sin embargo, suministraron las mayores cantidades de trigo a la ciudad de Roma.
A pesar de la escasez de trigo, las relaciones políticas con los vecinos prolongaron la paz durante este año.
410 antes de Cristo o 343 ab urbe condita.
Son nombrados cónsules Manio Emilio Mamercino, y Cayo Valerio Potito Voluso.
Los ecuos y los volscos, éstos últimos sin la aprobación de su gobierno, tomaron las armas, atravesaron territorio de los latinos y hérnicos y capturaron la fortaleza de Carvento.
El cónsul, Cayo Valerio Potito Voluso, comenzó el reclutamiento de soldados, que el tribuno de la plebe, Marco Menenio, que ya había propuesto una ley agraria, obstruyó, consiguiendo que, los que rechazaron formar filas, no padecieran represalias por parte del consulado.
La noticia de la toma de Carvento ayudó al Senado para crear un ambiente de animadversión hacia el tribuno de la plebe mencionado y para atraerse el favor del resto del tribunado plebeyo, cuyos miembros declararon oponerse a la ley agraria, vetándola.
Los cónsules responsabilizaron a Marco Menenio de las posibles desgracias por venir y de la derrota que sucediera.
El tribuno de la plebe, Marco Menenio, en defensa de su criterio, argumentó que, si los ocupantes de las tierras públicas cedían al pueblo dichas propiedades, no obstaculizaría el alistamiento de tropas.
El resto del tribunado plebeyo redactó un manifiesto decreto de apoyo al cónsul, y éste, respaldado por la norma, detuvo a los pocos que aún se amparaban en la tutela de Marco Menenio.
La determinante acción del cónsul amedrentó a los aptos para el servicio, que se plegaron al juramento militar.
El cónsul, Cayo Valerio Potito Voluso, rescató la fortaleza de Carvento, arrebatando el botín almacenado por los enemigos, y determinó que en la distribución de lo incautado no participarían los reclutas que desaprobaron alistarse.
Los cuestores encargados de la subasta del botín embolsaron el dinero obtenido en el erario público.
El cónsul victorioso recibió una ovación promulgada por el Senado, pero la plebe y los soldados excluidos del reparto del botín por haber rehusado el reclutamiento militar, durante el paso de la comitiva clamaron groserías contra aquel y aplaudieron y vitorearon a Marco Menenio.
La popularidad de Marco Menenio aumentó tras el respaldo emotivo del pueblo.
El Senado consideró iniciar la elección de cónsules para evitar el nombramiento de Marco Menenio como tribuno militar con poder consular en el caso de que se produjeran elecciones al tribunado consular.
Cronología de otros hechos históricos:
África.
En Cartago accedió al cargo de sufeta (una magistratura cartaginesa bastante similar a los arcontes griegos o los cónsules romanos) el general cartaginés Aníbal Magón, hijo de Giscón, que el próximo año intervendrá en Sicilia.
409 antes de Cristo o 344 ab urbe condita.
Son nombrados cónsules Cneo Cornelio Cosso y Lucio Furio Medulino Fuso, por 2ª vez.
La plebe, furiosa por la elección de los nuevos cónsules, que descartó la vuelta de las elecciones de tribunos militares con poder consular, consiguió elegir a tres de los cuatro cuestores, pertenecientes al orden plebeyo, a saber; Quinto Silio, Publio Elio y Publio Pupio y el patricio Cesón Fabio Ambusto.
Tres tribunos de la plebe, miembros de la gens Icilia en la que destacó Lucio Icilio, estimaron el resultado obtenido en la cuestura no solo porque era la única magistratura que podía ser ocupada por patricios y plebeyos, sino que facilitaba el acceso hacia el consulado de hombres nuevos (homines novi).
En cambio, los patricios vieron peligrar el poder sobre el Estado que sus ancestrales generaciones habían mantenido siempre y se aferraron a perpetuar la elección de cónsules, que, por ahora, estaba cerrada a plebeyos.
Los tribunos de la plebe, comandados por los Icilios, demandaron la elección de tribunos militares con poder consular, magistratura abierta a plebeyos.
Una vez más, volscos y ecuos saquearon las tierras de los latinos y los hérnicos.
El Senado ordenó a los cónsules el alistamiento para formar un ejército, pero, como ya era costumbre, los tribunos de la plebe se opusieron, logrando forzarle a decretar la elección de tribunos militares con poder consular.
En tal decreto se especificó que ninguno de los tribunos de la plebe actuales sería elegible y ni reelegido el año siguiente en el cargo presente, alejando, de este modo, a los Icilios de tal magistratura, la tribunicia consular.
Tras el acuerdo entre ambos órdenes, empezó el alistamiento.
El ejército compuesto marchó hacia Carvento, conducido por los cónsules, Lucio Furio Medulino Fuso y Cneo Cornelio Coso.
Comenzaron la campaña sitiando sin éxito Carvento, por lo que se dedicaron a saquear las posesiones volscas y ecuas, consiguiendo un enorme botín, y, luego, tomaron la fortaleza volsca de Verrugo.
Cronología de otros hechos históricos:
Sicilia.
Siracusa ocupó sin disputa el primer puesto entre las potencias marítimas griegas y sus dirigentes aspiraron a gobernar toda Sicilia y adentrarse en la Italia meridional y surcar los mares Tirrreno y Adriático, pero los cartagineses desafiaron el atrevimiento hostil de la política siracusana.
El sufeta cartaginés Aníbal Magón, hijo de Giscón y nieto de Amílcar Magón, al acoger la solicitud de auxilio de Segesta en guerra contra Selinunte, satélite de Siracusa, desembarcó con un poderoso ejército.
Acto seguido, sitió, se apoderó de Selinunte, tras sorprender a los griegos, y penetró en el interior de la isla, anexionándose un amplio espacio tras los puntos fuertes costeros.
En el transcurso de esa campaña, atacó y consiguió conquistar Himera, a pesar de los intentos de los siracusanos por socorrerla, ciudad donde mandó inmolar a 3.000 prisioneros, justo en el mismo lugar en el que años antes había caído muerto su abuelo Amílcar Magón
.
Luego regresó a África.
408 antes de Cristo o 345 ab urbe condita.
Son nombrados tribunos militares con poder consular Cayo Julio Julo, Publio Cornelio Coso y Cayo Servilio Ahala.
Es nombrado dictador Publio Cornelio Rútilo Coso.
Es nombrado jefe de la caballería, magister equitum, Cayo Servilio Ahala.
Contra todo pronóstico, tras las elecciones fueron designados tribunos militares con poder consular tres patricios.
Los Icilios divulgaron que las elecciones fueron una trampa ideada por los patricios, porque fueron propuestos candidatos plebeyos con poco carisma.
Esta ausencia de personalidad caló el ánimo de la plebe y favoreció la victoria patricia.
Los volscos y los ecuos, aupados por los ancios, plantearon recuperar Verrugo, en manos de Roma, y con una numerosa tropa se reunieron en Ancio, fijando allí su campamento.
La propagación de los acontecimientos bélicos condujo al Senado a nombrar un dictador.
Los tribunos consulares Cayo Julio Julo y Publio Cornelio Coso recelaron acatar la decisión.
Los líderes del Senado entonces recurrieron a los tribunos de la plebe, que negaron auxiliarlos, porque aquellos no consideraban a los plebeyos ni ciudadanos ni hombres, pero dejaron una puerta abierta para el consenso, manifestando que si participaran en el gobierno, podrían tomar medidas contra las aptitudes de cualquier magistrado que se opusiera al Senado.
Los tribunos consulares oponentes comunicaron al Senado que se sentían capaces de afrontar la guerra contra los enemigos sublevados y que estaban siendo despojados de la distinción que el pueblo les había atribuido.
El tribuno consular, Cayo Servilio Ahala, tras un discurso en la Curia senatorial, cambió la actitud tozuda de sus colegas y facilitó a los miembros del Senado el nombramiento del dictador, cuyo cargo recayó en Publio Cornelio Rútilo Coso, siendo él mismo su jefe de caballería, magister equitum.
Los romanos ganaron en Ancio, devastando luego el territorio volsco y capturando 3.000 prisioneros.
El dictador, expulsado el enemigo hasta sus ciudades, dejó el cargo.
Los tribunos militares no se prestaron a elegir cónsules y decretaron la elección de los próximos tribunos militares con poder consular.
Los patricios más relevantes del Senado encabezaron las listas electorales en desafío a los tribunos consulares actuales que, aunque pertenecían a su mismo orden, los veían como traidores.
407 antes de Cristo o 346 ab urbe condita.
Son nombrados tribunos militares con poder consular Lucio Furio Medulino Fuso, Cayo Valerio Potito Voluso, por 2ª vez, Numerio Fabio Vibulano y Cayo Servilio Ahala, por 2ª vez.
Todos los tribunos militares fueron patricios.
Finalizada la tregua con Veyes, se produjo un desastre en territorio volsco, al perderse la guarnición de Verrugo que fue masacrada.
No se emprendieron acciones contra Veyes.
406 antes de Cristo o 347 ab urbe condita.
Son nombrados tribunos militares con poder consular Numerio Fabio Ambusto, por 2ª vez, Publio Cornelio Rútilo Coso, Cneo Cornelio Coso, por 1ª vez, y Lucio Valerio Potito, por 2ª vez.
Ante la inminente declaración de guerra contra Veyes, la movilización de hombres fue protestada por la plebe, que temía que el poderoso enemigo alertara a toda Etruria.
Mientras el tribuno consular, Cneo Cornelio Coso, quedó al mando de la ciudad, sus colegas marcharon con el ejército en dirección al territorio volsco.
Al no encontrar ningún campamento volsco cercano a Roma, dividieron la milicia en tres tandas: Lucio Valerio Potito se dirigió a Ancio, Publio Cornelio Rútilo Coso a Écetra y Numerio Fabio Ambusto a Anxur, (luego conocida como Terracina).
Con este despliegue de fuerza los romanos emprendieron la conquista del norte: Veyes y otras ciudades.
Por primera vez los romanos intentaron sujetar a un pueblo de raza extranjera y llevar sus conquistas más allá de los antiguos límites del Lacio.
Hubo un reparto del botín aprehendido a los adversarios entre todos los soldados enrolados en las filas romanas, gesto que agradó tanto al Senado como a la plebe, facilitando el acercamiento a posturas menos intransigentes.
Aún se produjo un hecho relevante por parte del Senado que decretó pagar con fondos del erario público un sueldo fijo a las milicias, anticipándose al debate que la plebe o los tribunos de la plebe entablaran para tal finalidad.
Los tribunos de la plebe no vieron con buenos ojos la decisión tomada por el Senado y difundieron que el dinero para sufragar la remuneración aprobada iba a recaer en las espaldas de los demás con la creación de un nuevo tributo.
Aprobado e impuesto el tributo reciente, los tribunos de la plebe contraatacaron la puesta en marcha de la carga pecuniaria, informando que defenderían a todo aquel que rechazara abonar el pago de la tasa de guerra.
La nobleza, patricios y plebeyos ricos, premeditadamente hizo sus correspondientes pagos al erario público y logró que le secundaran, primero los hombres en edad militar, y luego el resto de la ciudadanía, desbancando los amparos sutiles de los tribunos de la plebe hacia la gente.
Entonces, se aprobó la declaración de la guerra contra Veyes (desde el año 406 antes de Cristo o 347 ab urbe condita, al año 396 antes de Cristo o 357 ab urbe condita), que durará diez años.
Cronología de otros hechos históricos:
Sicilia.
Aníbal Magón, el hijo de Giscón, animado por los éxitos obtenidos en Himera, volvió a Sicilia para proseguir la anexión de territorios, acompañado en el mando de otro gran general cartaginés, su primo Himilcón, con el que culminó la conquista y la destrucción de Akragas.
Sitió Agrigento, donde murió de peste, dejando el mando a Himilcón.
Un joven siciliano de 25 años, llamado Dionisio y conocido como Dionisio I el Viejo, aprovechó la indignación general para hacerse notar.
405 antes de Cristo o 348 ab urbe condita.
Son nombrados tribunos militares con poder consular Tito Quincio Capitolino Barbato, Quinto Quincio Cincinato, por 2ª vez, Cayo Julio Julo, por 2ª vez, Aulo Manlio Vulsón Capitolino, Lucio Furio Medulino Fuso, por 2ª vez, y Manio Emilio Mamercino.
Tras la rotura definitiva del peligro ecuo-volsco, la liga latina y Roma, el miembro más poderoso, decidieron finalmente realizar una ofensiva de asedio contra Veyes.
Cronología de otros hechos históricos:
Sicilia.
Dionisio I, apodado Dionisio el viejo, fue tirano de Siracusa desde el año 405 antes de Cristo o 348 ab urbe condita.
Su oratoria le procuró el ascenso al poder Siracusa, cuando los cartagineses penetraron en Sicilia desde su base de Motia, ubicada al oeste de la isla.
Durante su gobierno consolidó el poderío de Siracusa entre las colonias griegas de la Magna Grecia enfrentándose a la influencia de Cartago, pero fracasó en asegurar las ciudades de Gela y Camarina bajo su tutela.
La ciudad de Gela, atacada por el general cartaginés Himilcón, carecía de murallas fuertes para la defensa y, aunque fue socorrida por el ejército siracusano de Dionisio I, cayó en manos cartaginesas, obligando a sus habitantes huir a la ciudad de Leontino, al igual que los de Camarina.
Como la peste había mermado los efectivos militares cartagineses, Dionisio I estableció una primera tregua con los púnicos, que acarreó la pérdida de la parte occidental de la isla y la hegemonía sobre las ciudades de Mesina, Catania y Naxos.
Dionisio I, a pesar de la pérdida de influencia sobre las ciudades, otrora florecientes, Selinunte, Agrigento, Himera, Gela y Messina, se prestó a sacar provecho de la situación, iniciando el reclutamiento de mercenarios de Italia, las Galias e Hispania con la intención de consolidar su reinado.
404 antes de Cristo o 349 ab urbe condita.
Son nombrados tribunos militares con poder consular Manio Sergio Fidenas, Cayo Valerio Potito Voluso, por 3ª vez, Cneo Cornelio Coso, por 2ª vez, Publio Cornelio Maluginense, Espurio Naucio Rútilo, por 3ª vez, y Cesón Fabio Ambusto.
Es nombrado censor Cayo Marcio Rútilo.
Parte del ejército romano abandonó el sitio de Veyes para librar una batalla contra los volscos entre Ferentino y Écetra, que acabó en victoria romana.
A continuación sitiaron Artena, otra ciudad volsca, que poco después la tenaz resistencia fue vencida y la ciudad arrasada.
El victorioso ejército regresó al sitio de Veyes, uniéndose al acampado allí.
403 antes de Cristo o 350 ab urbe condita.
Son nombrados tribunos militares con poder consular Apio Claudio Craso, Manio Emilio Mamercino, por 2ª vez, Marco Quintilio Varo, Lucio Valerio Potito, por 3ª vez, Lucio Julio Julo y Marco Furio Fuso.
Son nombrados censores Marco Postumio Albino Regilense y Marco Furio Camilo.
Por primera vez se vio a las legiones romanas pasar todo el año sobre las armas, establecer cuarteles de invierno y sostener la campaña ininterrumpidamente hasta el fin de la guerra.
Los tribunos de la plebe se opusieron a que el Estado mantuviera a hombres capaces fuera del cuidado de sus propiedades y hogares permanentemente sin importar si sufrían el penoso calor del verano o el gélido frío del invierno bajo toscas tiendas de piel.
Además, hicieron circular que el pago del salario militar fue el vehículo conductor y la oculta razón para justificar e imponer el acuartelamiento de los soldados en tales circunstancias.
Difundieron que ningún plebeyo ocupaba cargo tribunicio consular, mientras que los patricios copaban todos los puestos electos para conservar el poder.
Apio Claudio Craso, tribuno consular, trató de sediciosos a los líderes plebeyos faltos de patriotismo por arremeter contra la República.
La elección de un rey en Veyes molestó encarecidamente a los demás pueblos etruscos, que determinaron no ayudar a ningún veyentino mientras tuviesen un monarca.
Grandes revueltas y disensiones interiores agitaron por entonces la confederación de las ciudades etruscas, debido a que los gobiernos aristocráticos del resto de las ciudades hicieron una tenaz oposición al sistema monárquico restaurado en Veyes.
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Roma, Historia EternaBy franzogar