Roma, Historia Eterna

A030 Roma, Historia Eterna - República XVI (392-400 a.u.c.)


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ROMA
Período republicano (509 antes de Cristo o 244 ab urbe condita,
Al 27 antes de Cristo o 726 ab urbe condita).
Etapa de 361 antes de Cristo o 392 ab urbe condita,
al 353 antes de Cristo o 400 ab urbe condita.
La República oligárquica
De las luchas sociales y la política exterior.
361 antes de Cristo o 392 ab urbe condita.
Son nombrados cónsules Cayo Licinio Estolón y Cayo Sulpicio Pético, por 2ª vez.
Es nombrado dictador Tito Quincio Penno Capitolino Crispino.
Es designado jefe de la caballería, magister equitum, Servio Cornelio Maluginense.
Hechos destacados del año:
Uno de los dos cónsules fue Cayo Licinio Estolón, el coautor de las leyes licinio-sextias.
Ambos cónsules marcharon contra los hérnicos, a los que no encontraron para entablar batalla.
Cayo Licinio Estolón y Cayo Sulpicio Pético tomaron la ciudad de Ferentino (Ferentinum).
Cerca de Tívoli (antigua Tibur), los tiburtinos cerraron las puertas de la ciudad a los romanos.
La inminente guerra contra los galos precipitó el nombramiento de Tito Quincio Penno Capitolino Crispino como dictador, que eligió como jefe de la caballería, magister equitum, a Servio Cornelio Maluginense, y dispuso un alistamiento.
Los galos estaban acampados a tan solo cuatro kilómetros de la ciudad cerca del puente del río Anio.
El ejército romano también se estacionó junto al puente del río Anio.
Después de algunas escaramuzas sin encontrarse por ambos bandos un desenlace favorable, un fornido galo retó a los romanos a un combate singular, que decidiese la victoria.
Tito Manlio Imperioso Torcuato se ofreció como voluntario, aceptó el desafío, venció al galo, del que tomó su collar (torques), y se lo colocó en su cuello.
Este acto le valió el sobrenombre de "Torcuato", que significa: adornado con torques, cuya familia enseñoreó generación tras generación.
Los galos intimidados dejaron el campamento y se acercaron a Tívoli (Tibur), donde se aliaron con los tiburtinos, quienes les gratificaron con víveres para que pudiesen continuar su marcha hacia la Campania.
360 antes de Cristo o 393 ab urbe condita.
Son nombrados cónsules Cayo Petelio Libón Visolo y Marco Fabio Ambusto.
Es nombrado dictador Quinto Servilio Ahala.
Es designado jefe de la caballería, magister equitum, Tito Quincio Penno Capitolino Crispino.
Hechos destacados del año:
Echada a suertes la dirección de la guerra, al cónsul, Cayo Petelio Libón Visolo, le tocó ir contra los tiburtinos y al otro cónsul, Marco Fabio Ambusto contra los hérnicos.
La vuelta repentina de los galos, venidos de la Campania, dio prontitud al Senado para nombrar dictador a Quinto Servilio Ahala, que designó como jefe de la caballería, magister equitum, a Tito Quincio Penno Capitolino Crispino.
El alistamiento ordenado por el dictador cayó en los reclutas más jóvenes.
El dictador, junto con el cónsul Cayo Petelio Libón Visolo, se enfrentó a los galos no muy lejos de la puerta Colina y, después de una terrible matanza entre ambos contendientes, forzó a los enemigos a retirarse hasta Tívoli, donde se guarecieron.
El éxito fue tanto para el dictador como para el cónsul.
El cónsul Marco Fabio Ambusto machacó a los hérnicos después de varios enfrentamientos.
Tras estos honorables desenlaces de la guerra, el dictador cesó en su cargo, mientras que el cónsul, Cayo Petelio Libón Visolo, celebró un doble triunfo sobre galos y tiburtinos y su colega, Marco Fabio Ambusto, recibió una ovación.
Cronología de otros hechos históricos:
Sicilia.
Dionisio el Joven fue informado de las pretensiones de los filósofos, como su tío-abuelo Dion, al que mandó al exilio y vendió sus posesiones.
Expulsado Dion, Dionisio el Joven gobernó plenamente, pero fue muy impopular entre las personas que administró y los soldados que dirigió.
359 antes de Cristo o 394 ab urbe condita.
Son nombrados cónsules Cneo Manlio Capitolino Imperioso y Marco Popilio Lenas.
Hechos destacados del año:
Un ejército tiburtino llegó a las puertas de Roma al anochecer.
Desde las murallas los cónsules romanos sondearon el pequeño número de sitiadores tiburtinos.
Luego dividieron el ejército y salieron por dos lugares diferentes de la ciudad y pusieron en fuga a los enemigos.
Posteriormente, los tarquinios efectuaron correrías en los distritos rurales romanos, cerca de la frontera con Etruria.
Este hecho fue repudiado por el Senado y pidió una indemnización por los daños, pero los tarquinios se negaron a pagar la damnificación.
358 antes de Cristo o 395 ab urbe condita.
Son nombrados cónsules Cayo Plaucio Próculo y Cayo Fabio Ambusto.
Es nombrado dictador Cayo Sulpicio Pético.
Es designado jefe de la caballería, magister equitum, Marco Valerio Publícola.
Hechos destacados del año:
Según la tradición, Roma obligó a los latinos federados, a excepción de Tibur y Praeneste, sus más poderosos enemigos, a la renovación del tratado entre romanos, latinos y hérnicos ante la amenaza gala o celta.
La restauración de la alianza latina encaminó a Roma hacia una gradual hegemonía sobre el resto de las ciudades confederadas.
Con esta tregua, Roma pudo dedicarse a contrarrestar el poder de las ciudades de su frontera norte.
Entró en guerra contra Tarquinia, ciudad etrusca que fue apoyada por Faleria y la vieja aliada Cerveteri (Caere), levantándose en armas.
Sin embargo, el resto de las ciudades etruscas se abstuvieron de declarar la guerra a Roma.
Como a finales del año anterior los tarquinios saquearon la frontera norte del territorio romano y no pagaron una indemnización por los daños causados, que el Senado romano les impuso por sus atropellos, la Curia romana encargó al cónsul Cayo Fabio Ambusto la campaña contra estos rebeldes.
La otra campaña contra los hérnicos fue adjudicadaa al cónsul, Cayo Plaucio Próculo.
Cabe reseñar que el tratado referido anteriormente con los latinos conllevó entregar a las legiones romanas un cuantioso contingente de soldados que favoreció la defensa contra la latente hostilidad de los galos, que invadieron poco antes el territorio de Palestrina (Praeneste), y, desde allí, se establecieron cerca de Pedum.
El Senado ordenó al cónsul Cayo Plaucio Próculo que regresara a Roma y nombró dictador a Cayo Sulpicio Pético, que designó como jefe de la caballería, magister equitum, a Marco Valerio Publícola.
El dictador escogió dentro de los dos ejércitos consulares a las mejores tropas, que las condujo a un campamento que fortificó minuciosamente.
Decidió retrasar cualquier combate o escaramuza contra los galos con la intención de prolongar la inactividad del enemigo.
Como los galos estaban acuciados por obtener pronto una victoria, ya que necesitaban víveres para sostener en pie de guerra a su ejército, el dictador dictó causar crueles castigos a todo soldado que se lanzase al campo enemigo o que desobedeciera sus órdenes.
La impaciencia se apoderó del valor de los legionarios, que maldecían a los senadores por haber delegado el mando de la guerra al dictador y denegado a los cónsules.
Por el campamento romano cundieron los rumores de los soldados de desobedecer al dictador o de marchar todos a Roma.
Una improvisada asamblea de legionarios eligió como portavoz a un centurión primipilo, o sea; un respetado centurión de la primera centuria del primer manípulo de la primera cohorte de una legión; honor que recibía un soldado por su veteranía, para que informase de sus cuitas al dictador, Cayo Sulpicio Pético.
El dictador escuchó al centurión y, privadamente, atendió el ruego encarecido del portavoz que, no habiendo olvidado la disciplina militar ni el respeto debido a su mando superior, aconsejaba preparar a los hombres para el combate.
Sin más dilación, al día siguiente, el dictador Cayo Sulpicio Pético colocó las líneas de su ejército en una llanura.
Los galos se precipitaron ansiosos al combate y dirigieron sus mayores esfuerzos contra el ala derecha del ejército romano, pero el dictador consiguió reforzar el ala afectada.
Cuando la caballería romana se dirigió hacia el campamento galo, el enemigo comprendió que la maniobra de los jinetes romanos cortaba el único camino para una posible retirada.
Los galos abandonaron la lucha y corrieron en desorden hacia el campamento, pero Marco Valerio Publícola, el magister equitum, interceptó el paso de los asustados adversarios, masacró a muchos y les puso en fuga.
Cayo Sulpicio Pético celebró un triunfo tan merecido como lo fue el de Marco Furio Camilo contra los mismos enemigos galos, dedicó una considerable cantidad de oro, tomada a aquellos, al templo del Capitolio y prometió unos juegos.
Por otra parte, los hérnicos fueron derrotados por el cónsul Cayo Plaucio Próculo, mientras que el cónsul Cayo Fabio Ambusto fue humillado con su derrota por los tarquinios, que sacrificaron a trescientos prisioneros de guerra.
Para colmo de desgracias, hubo una repentina incursión de saqueo de los priverneses, habitantes de la ciudad de Privernum, seguida de otra por parte de los veliternenses, habitantes de la ciudad de Velitrae.
El Senado dio luz verde a la propuesta del tribuno de la plebe, Cayo Petilio Libón Visolo, sobre los sobornos en las elecciones, la primera ley contra la corrupción.
357 antes de Cristo o 396 ab urbe condita.
Son nombrados cónsules Cneo Manlio Capitolino Imperioso, por 2ª vez, y Cayo Marcio Rútilo.
Hechos destacados del año:
Dos nuevas tribus: la Pomptina y la Publilia fueron creadas.
Aplaudida por los patricios, la ley propuesta por los tribunos de la plebe, Marco Duilio y Cneo Manlio, estableció fijar el tipo de interés al 8,33 % y fue aprobada con entusiasmo por la plebe.
También fue tribuno de la plebe Lucio Menenio.
El cónsul Cayo Marcio Rútilo marchó hacia Privernum.
Durante el trayecto, capturó un botín que repartió entre sus soldados y asaltó el campamento de los privernenses, que derrotó y persiguió hasta su ciudad, plaza que se rindió.
También el cónsul Cayo Marcio Rútilo celebró un triunfo por su victoria.
Los faliscos fueron acusados de participar en la guerra contra Roma, porque habían apoyado a los tarquinios, y, cuando fueron reclamados por el Senado romano a los dirigentes de la ciudad para que fuesen entregados, éstos rehusaron obedecer la petición romana y les dejaron refugiarse en Tarquinia.
El otro cónsul, Cneo Manlio Capitolino Imperioso, fue el encargado de realizar la campaña contra los tarquinios, pero se ciñó a aprobar por tribus una ley sobre la manumisión de esclavos en el propio campamento militar, gravando dicha manumisión un cinco por ciento de su valor.
Cabe reseñar que la manumisión de un esclavo, donde obtenía su libertad, daba paso a la relación entre amo y esclavo a otra entre patrono y cliente.
La medida aprobada sirvió de impuesto que redundaba en un beneficio para el Erario público, norma que el Senado legalizó.
Evidentemente los tribunos de la plebe denunciaron que la convocatoria de la asamblea fue improcedente, porque fue efectuada fuera de su lugar habitual de reunión y porque la aprobación de la rogativa fue realizada por hombres atados a un juramento de obediencia militar.
Probablemente Marco Popilio Lenas, ejerciendo funciones de edil, juzgó por transgredir la ley agraria a Cayo Licinio Estolón, ley propuesta por el mismo juzgado.
Cayo Licinio Estolón y su hijo ocuparon mil yugadas de tierra, el doble de lo permitido, y lo emancipó para poder eludir el peso de la ley, pero fue condenado a pagar una multa de 10.000 ases o 1.000 denarios.
Cronología de otros hechos históricos:
Sicilia.
El filósofo Dion, tío de Dionisio el Joven, apoyado por Esparta y otras ciudades griegas, reconstruyó una flota pequeña en Zante y regresó a Sicilia.
356 antes de Cristo o 397 ab urbe condita.
Son nombrados cónsules Marco Popilio Lenas, por 2ª vez, y Marco Fabio Ambusto, por 2ª vez.
Es nombrado dictador Cayo Marcio Rútilo.
Es designado jefe de la caballería, magister equitum, Cayo Plaucio Próculo
Hechos destacados del año:
El cónsul Marco Popilio Lenas encerró a los tiburtinos en su ciudad y devastó sus campos.
El cónsul Marco Fabio Ambusto luchó contra los faliscos y los tarquinios, pero no pudo evitar que tanto faliscos como tarquinios rebelaran a toda la Etruria, y, juntos, marcharon hacia la ciudad de Salina.
Este levantamiento etrusco, dirigido por faliscos y tarquinios provocó el nombramiento de un nuevo dictador.
Accedió por primera vez a la magistratura de dictador la capa superior de la plebe, siendo el primer dictador plebeyo, Cayo Marcio Rútilo, que designó como jefe de la caballería, magister equitum, Cayo Plaucio Próculo.
Los patricios mostraron el desacuerdo con la elección de un plebeyo como dictador e intentaron boicotear cualquier decreto o medida que facilitara el mando militar del dictador plebeyo, pero la plebe se prestó a apoyar toda decisión que tomase el mencionado dictador.
El dictador plebeyo, Cayo Marcio Rútilo, obtuvo varios éxitos sobre las fuerzas aliadas etruscas, privernensas, faliscas y tarquinias en la desembocadura del Tíber, esclavizando a ocho mil prisioneros.
Estas ciudades derrotadas obtuvieron la renovación del tratado de paz y retomaron las buenas relaciones con Roma que duraran unos sesenta años.
El pueblo le otorgó un triunfo, pero el Senado no lo confirmó.
Como el cónsul patricio Marco Fabio Ambusto continuaba enfrascado en la guerra, el Senado abortó la celebración de elecciones porque no quería dejarla en manos de un dictador plebeyo, Cayo Marcio Rútilo, y de un cónsul también plebeyo, Marco Popilio Lenas.
Hubo un interregno dirigido por ocho interreyes que siguió este orden: Quinto Servilio Ahala, Marco Fabio Ambusto, Cneo Manlio Capitolino Imperioso, Cayo Fabio Ambusto, Cayo Sulpicio Pético, Lucio Emilio Mamercino, Quinto Servilio Ahala, nuevamente, y Marco Fabio Ambusto, también una vez más.
Durante el segundo interregno, cuyo interrex fue Marco Fabio Ambusto, se produjo la elección de dos cónsules pertenecientes al orden patricio.
La ley Licinio-Sextia sobre la elección de un cónsul plebeyo se incumplió y los tribunos de la plebe protestaron imponiendo su veto, pero el interrex aludido se acogió para validar la decisión electoral a las leyes de las Doce Tablas, que determinan que lo que el pueblo disponga siempre tendrá fuerza de ley.
Cronología de otros hechos históricos:
Sicilia.
El ejército de Dion el filósofo, tío de Dionisio el Joven, aprovechando que éste se encontraba en Caulonia, consiguió bloquear la ciudadela de Ortigia y tomar fácilmente, a continuación, la ciudad.
Dionisio el Joven intentó varios ataques desde la ciudadela de Ortigia, que resultaron infructuosos, y entabló negociaciones de paz.
La paz no llegó y tuvo que dejar una guarnición en la ciudadela de Ortigia al mando de su hijo Apolócrates, y se vio obligando a exiliarse a la ciudad de Locros (Locri).
355 antes de Cristo o 398 ab urbe condita.
Son nombrados cónsules Marco Valerio Publícola y Cayo Sulpicio Pético, por 3ª vez.
Hechos destacados del año:
A pesar del veto de los tribunos de la plebe contra la elección de los nuevos cónsules, fueron elegidos los dos patricios mencionados, tomando posesión de su cargo el mismo día de su nominación.
Cabe reseñar que durante los primeros años que siguieron a la publicación de las precitadas leyes Licinio-Sextias, los Fasti consulares (que no son más que las listas que contienen los nombres de los cónsules habidos en la historia de la República y del Imperio romanos) mencionan, junto a un cónsul patricio, a otro de origen plebeyo.
Después de haber transcurrido doce años desde la implantación de las leyes Licinio-Sextias, a partir del 355 antes de Cristo o 398 ab urbe condita y hasta el 343 antes de Cristo o 410 ab urbe condita, se dejó de cumplir la norma escrita en las citadas leyes, que especificaba que en cada consulado uno de sus miembros debía pertenecer al orden plebeyo.
Ningún miembro de las familias plebeyas (singularmente, de los Sextios, Licinios y Genucios) quedaron recogidos en tales listas.
La toma de la ciudad de Empolo a los tiburtinos, no desvió la preocupación de los cónsules que maquinaron entregar el consulado, por honor y lealtad hacia su orden social, a dos patricios y, si esta premisa no lograba alcanzar su propósito, renunciar al cargo consular si pasaba a manos plebeyas.
La plebe protestó porque su orden no gobernaba alternativamente como había sido dispuesto, sino que estaba supeditado a la autoridad perpetua del otro, que mantenía la creencia de sentirse superior, como un amo respecto de un esclavo.
Las nuevas elecciones produjeron disturbios y la plebe, derrotada por la perseverancia de los cónsules, planteó abandonar la ciudad difundiendo que había sido esclavizada por la tiranía del patriciado.
A pesar de todo, los cónsules y un reducido número de votantes procedieron a la designación de los nuevos magistrados consulares.
Cronología de otros hechos históricos:
Apolócrates, hijo de Dionisio el Joven, gobernó en nombre de su padre el castillo asediado de Ortigia, una isla frente a Siracusa.
Su tío-abuelo, Dion el filósofo, mantuvo el asedio de la fortaleza con sus fuerzas invasoras.
Poco después la ciudadela de Ortigia, a causa del hambre, rindió la fortaleza.
Apolócrates marchó al lado de su padre en Locros (Locri) en la península italiana, la ciudad natal de su abuela Doris, en la que su padre, Dionisio el Joven, después de su expulsión de Siracusa, instauró una tiranía autocrática.
354 antes de Cristo o 399 ab urbe condita.
Son nombrados cónsules Marco Fabio Ambusto, por 3ª vez, y Tito Quincio Penno Capitolino Crispino, que fue sustituido como cónsul sufecto por Marco Popilio Lenas, por 2ª vez.
Hechos destacados del año:
Los dos cónsules electos fueron patricios una vez más.
El cónsul, Marco Fabio Ambusto, a pesar de que fue derrotado por los tarquinios, venció a hérnicos, faliscos y tiburtinos, recibiendo por ello un triunfo.
Las victorias romanas forzaron a los samnitas a solicitar una liga de amistad, que concluyó con un tratado de alianza.
Roma, para reafirmar su poderío frente a la Liga Latina, antigua alianza de socii o socios latinos liderada por ella, firmó esta nueva alianza con los samnitas.
Los samnitas, habitantes del sudeste del Lacio, fueron uno de los pueblos que habitaron las inhóspitas alturas del Apenino.
Conformaron una nación tosca y muy dividida, que procedían de los latinos, del grupo de pueblos sibilinos, cuya confederación, formada por los carecinos, pentros, caudinos e hirpinos, aspiraron a controlar la totalidad de la llanura de Campania.
Su cultura no fue muy elevada pero se distinguieron por su valor bélico.
Mientras los romanos avanzaron en el Lacio, los samnitas fueron conquistando el sudeste de la península.
Ocuparon Lucania, Bruttium, y principalmente la fertilicísima Campania: Capua, Cumas y Posidonia.
La conquista de estas colonias avanzadas nunca fue lo suficientemente fuerte como para permanecer en una unidad férrea.
Estas colonias poco a poco fueron despegándose, sobre todo las de la Campania, donde la cultura griega y etrusca habían arraigado hasta tal punto que convirtió a los salvajes hijos de las montañas que habían inmigrado a esta comarca en una nueva y distinta nación.
Por esta causa, los samnitas de la montaña llegaron a considerarlos como enemigos y a mirar con envidia las tierras fructíferas que habitaron.
No se sabe con certeza si la alianza entre romanos y samnitas se debió porque los romanos, apurados por las frecuentes invasiones galas se acordaron de sus belicosos vecinos, o bien porque la tendencia expansiva común a las dos naciones los decidió unirse.
Lo que ocurrió fue que concertaron una alianza frente a los galos y a los pueblos vecinos (volscos, auruncos y campanios) que amenazaban con levantamientos.
Los romanos sometieron entonces a los volscos y a los auruncos, que vivían al sur de los primeros, tras varias campañas relatadas en años pasados, mientras que los samnitas vencerán a los sidicinos, sus fronterizos, pocos años después.
Los más desfavorecidos de la plebe romana, incapaces de pagar sus deudas, estaban entregando su persona a los acreedores y, ajenos a los avatares políticos, dejaron las manos libres al patriciado para que siguiera ocupando los dos cargos colegiados consulares solo por patricios.
Cronología de otros hechos históricos:
Sicilia.
La incompetencia del nuevo líder de Siracusa, Dion, el filósofo, y las crueldades de Apolócrates, el hijo de Dionisio el Joven, sufridas por el pueblo de Ortigia durante su efímero mandato, condujeron pronto a la destitución del primero.
Cuando se hizo amo de Sicilia, el pueblo empezó a expresar su descontento por su tiránica conducta y fue asesinado por Calipo, un ateniense que lo había acompañado en su expedición tres años atrás.
353 antes de Cristo o 400 ab urbe condita.
Son nombrados cónsules Marco Valerio Publícola, por 2ª vez, y Cayo Sulpicio Pético, por 4ª vez.
Es nombrado dictador Tito Manlio Imperioso Torcuato.
Es designado jefe de la caballería, magister equitum, Aulo Cornelio Coso Arvina.
Hechos destacados del año:
Dos años después del consulado compartido, Marco Valerio Publícola y Cayo Sulpicio Pético coincidieron nuevamente como colegas consulares.
Hubo un alistamiento para surtir de tropas al ejército porque dos nuevas guerras comenzaron.
El pueblo de Cerveteri (Caere), unido a los tarquinios, se levantó en armas contra Roma.
El cónsul Cayo Sulpicio Pético se encargó de la guerra etrusca.
El cónsul Marco Valerio Publícola dirigió la guerra contra los volscos, estableciendo su campamento militar cerca de la ciudad de Túsculo.
Este cónsul fue reclamado por el Senado, que le ordenó nombrar a un dictador.
El dictador nombrado fue Tito Manlio Imperioso Torcuato, el hijo de Lucio Manlio Capitolino Imperioso, que designó como jefe de la caballería, magister equitum, a Aulo Cornelio Coso Arvina.
Con el ejército del cónsul Marco Valerio Publícola, el dictador marchó hacia Cerveteri (Caere).
Los habitantes de la ciudad de Cerveteri (Caere) urgieron enviar una embajada a Roma con la condición de pedir la paz y saldar su ofensa, acusando a los tarquinios como los instigadores de la revuelta contra Roma.
Cerveteri (Caere) fue obligada a una sumisión completa y a firmar una paz de cien años, que dos años más tarde también acordarán sus aliados.
Se convino sellar la paz y castigar a los faliscos, implicados en esta guerra, pero, al no entablarse ninguna batalla en campo abierto, su territorio fue arrasado totalmente.
Como el dictador barajaba la posibilidad de abolir el consulado antes que compartirlo entre patricios y plebeyos y como los tribunos de la plebe defendían el acceso al consulado con arreglo a la Ley Licinio-Sextia, las elecciones se pospusieron.
El dictador, ante tal circunstancia, renunció a la magistratura, creándose un interregno.
Los interreyes no celebraron tampoco elecciones escudándose en la actitud hostil de la plebe, acuciada más por la carga de las deudas que por la preocupante situación política, mientras que los tribunos de la plebe reclamaban una y otra vez cumplir el mandato de la ley Licinio-Sextia.
El Senado, intranquilo por la evolución de los acontecimientos, ordenó al undécimo interrex, Lucio Cornelio Escipión, que oficiara la consulta consular de acuerdo con la ley Licinio-Sextia.
Finalmente el consulado estuvo formado por un cónsul patricio y otro plebeyo, cuyos miembros ejercerán su magistratura el año próximo.
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Roma, Historia EternaBy franzogar