ROMA
Período republicano (del 509 al 27 antes de Cristo
o del 244 al 726 ab urbe condita).
Son nombrados cónsules Marco Claudio Marcelo, por 4ª vez, y Marco Valerio Levino, por 2ª vez.
Son nombrados procónsules Quinto Fulvio Flaco, Cneo Fulvio Centúmalo y Publio Sulpicio Galba.
Es nombrado dictador Quinto Fulvio Flaco. Son nombrados pretores Publio Manlio Vulsón, Lucio Manlio Acidino, Cayo Letorio y Lucio Cincio Alimento.
Son nombrados propretores Cayo Calpurnio Pisón y Lucio Cornelio Cétego.
Son nombrados censores Publio Licinio Craso Dives y Lucio Veturio Filón.
Son nombrados tribunos de la plebe Cayo Arrencio, Lucio Arrencio, Lucio Atilio y Marco Lucrecio.
Tras la toma de Anticira, se entregó un despacho al propretor, Marco Valerio Levino, en el que se le informó de que había sido nombrado cónsul y de que el reciente procónsul, Publio Sulpicio Galba le iba a reemplazar en la guerra contra Filipo 5º, como sustituto.
Sin embargo, una enfermedad retrasó el regreso del nuevo cónsul a Roma.
Italia.
Roma.
Son nombrados cónsules Marco Claudio Marcelo, por 4ª vez, y Marco Valerio Levino, por 2ª vez.
Una embajada de siracusanos expresó sus quejas en el Senado por hechos acontecidos en Sicilia durante el mandato de Marco Claudio Marcelo, quien, entre otras cosas, acusó al ex pretor, Marco Cornelio Cétego, de difundir en Roma, mediante cartas, falsedades sobre el estado de la guerra en Sicilia con el único objeto de empañar la reputación del nuevo cónsul.
Aconteciendo estos avatares en Roma, Marco Valerio Levino, que pasaba por Capua en su camino hacia Roma para tomar su cargo de cónsul, fue rodeado por una multitud de capuanos que le suplicaron con lágrimas que les permitiera acompañarlo para tratar de intentar despertar la compasión del Senado y persuadirlo sobre las intenciones del procónsul, Quinto Fulvio Flaco, de arruinar la ciudad de Capua y de borrar, luego, su nombre. Aconsejó no dejar que entrara en la ciudad de Roma la embajada capuana.
Marco Valerio Levino hizo que los campanos jurasen al procónsul, Quinto Fulvio Flaco, que regresarían a los cinco días, después de recibir la respuesta del Senado y les ordenó que lo siguieran a Roma.
Reunidos los cónsules con el Senado, Marco Valerio Levino informó de la situación en Macedonia y Grecia y entre los etolios, los acarnanios y los locrios, así como del obligado traslado de Filipo 5º al interior de su reino, rechazado por tierra y por mar.
Las dos legiones urbanas, que el ex cónsul Publio Sulpicio Galba había mandado el año anterior, fueron enviadas a la Galia Cisalpina y el cónsul que debía operar en Italia nombraría el mando de esta provincia.
Quinto Fulvio Flaco también vio prorrogado su cargo otro año en Capua, como procónsul.
En el caso del cónsul saliente, Cneo Fulvio Centúmalo, no se hizo cambio alguno y retuvo su mando y su provincia, Apulia, durante otro año, como procónsul.
El otro cónsul saliente, Publio Sulpicio Galba, recibió la orden de disolver su ejército, con excepción de la fuerza naval, prorrogado su mando un año más como procónsul.
Asimismo, el ejército que mandó en Sicilia el ex pretor, Marco Cornelio Cétego, fue enviado a casa.
Se hizo hincapié por parte del Senado que, durante el alistamiento de las legiones urbanas no se inscribiera a ningún ciudadano que hubiere sido enrolado anteriormente en el ejército del cónsul, Marco Valerio Levino, o del procónsul, Quinto Fulvio Flaco.
Hechos todos los nombramientos, los cónsules sortearon sus mandos de tal modo que Sicilia y la flota correspondieron a Marco Claudio Marcelo e Italia y la campaña contra Aníbal a Marco Valerio Levino.
Ante los ruegos de los sicilianos, los dos cónsules aceptaron intercambiar sus respectivas provincias.
Estos hechos motivan que aunque inicialmente Sicilia es el destino de Marco Claudio Marcelo, se opte por cambiarlo con Marco Valerio Levino, pasando este a la isla mientras el primero tendrá a Italia por su área de operaciones.
El cónsul, Marco Claudio Marcelo, recibió Italia y la campaña contra Aníbal y su colega, Marco Valerio Levino, Sicilia y la flota romana anclada en tal territorio.
Como los preparativos para la guerra se completaron, los cónsules partieron para sus respectivas provincias.
Pasado el pánico que los ciudadanos romanos sufrieron durante el asedio de Roma, la captura de Capua lo revirtió en gozo.
Macedonia.
Trató de expulsar a los etolios de Tesalia para acceder al centro de Grecia y, luego, tomó la ciudad de Falara y la ciudad portuaria de Lamia.
Esparta se unió a la guerra, aliándose con Roma y los etolios.
Sicilia.
Siracusa.
Agrigento.
La caída de Agrigentum (Agrigento) supuso la conquista total de la isla por los romanos.
Antes de retornar a Roma, el cónsul, Marco Valerio Levino, reclutó a 4.000 mercenarios en la región de Agathyrna, ciudad del norte de Sicilia y los mandó a Rhegium (Reggio) como refuerzo para realizar saqueos en el Brucio.
Retornado a Roma para organizar las elecciones consulares, el cónsul dejó al mando en la isla al pretor Lucio Cincio Alimento y ordenó al jefe de la flota, Marco Valerio Mesala, que con la mitad de los barcos llevase a cabo una campaña de saqueo en territorio africano.