1ª parte
208 antes de Cristo o 545 ab urbe condita.
Son nombrados cónsules Marco Claudio Marcelo, por 5ª vez, y Tito Quincio Crispino.
Fue designado jefe de la caballería, magister equitum, Cayo Servilio Gémino.
Son nombrados procónsules Quinto Fulvio Flaco y Publio Sulpicio Galba.
Son nombrados pretores Publio Licinio Craso Dives, Publio Licinio Varo, Sexto Julio César y Quinto Claudio Flamen.
Son nombrados propretores Marco Junio Silano, Cayo Hostilio Túbulo, Cayo Terencio Varrón, Lucio Veturio Filón y Marco Valerio Levino.
Son nombrados ediles curules Lucio Cornelio Caudino y Servio Sulpicio Galba.
Son nombrados ediles plebeyos Cayo Servilio Gémino y Quinto Cecilio Metelo. El pretor, Publio Licinio Varo, ocupó el puesto correspondiente a la pretura urbana, el pretor, Publio Licinio Craso Dives, y también Pontífice Máximo, tomó a su cargo la pretura peregrina y otros asuntos que el Senado romano le encomendara.
De Tarentum (Tarento) y el Salentino se encargó el pretor, Quinto Claudio Flamen.
El nuevo propretor, Cayo Hostilio Túbulo, sucedió al pretor Cayo Calpurnio Pisón, al mando de dos legiones en Etruria.
Publio Cornelio Escipión, como general, y Marco Junio Silano, como propretor, fueron confirmados un año más en sus respectivos mandos en Hispania.
Los ciento treinta rehenes fueron entregados a Cayo Terencio Varrón que, como propretor, había recibido poderes para trasladarlos hasta Roma.
El propretor, Cayo Terencio Varrón, debía ocupar la plaza por la fuerza, mientras que su colega, Cayo Hostilio Túbulo, con el resto del ejército, debía atravesar toda la provincia y verificar que no había indicios de una revuelta. Hispania.
Publio Cornelio Escipión, junto con Cayo Lelio, vuelto de Roma, emprendió la marcha con su ejército desde Tarraco (Tarragona) hasta el valle del Guadalquivir al encuentro del cartaginés, reforzado con sus nuevos aliados, el ejército romano avanzó con rapidez.
Asdrúbal Barca y su ejército acamparon en la región de Cástulo, cerca de la ciudad de Bécula, muy próxima a la actual Bailén en Jaén, una rica zona minera.
Los romanos instalaron también su campamento.
Asdrúbal Barca, al día siguiente, viendo en orden de batalla a los romanos, llevó sus caballería y sus tropas ligeras de balares y africanos a la mencionada planicie.
Asdrúbal Barca creyó que solo amenazaba su posición una pequeña fuerza romana, pero Publio Cornelio Escipión había ordenado el ataque final a la mayor parte de su ejército, que hasta entonces había permanecido oculto en el campamento.
Publio Cornelio Escipión se apoderó del campamento cartaginés y donó parte del botín a sus soldados, excepto los cautivos, que sumaron unos 10.000 infantes y 2.000 jinetes, según otras fuentes.
También, se pensó en perseguir a Asdrúbal Barca para encontrarle antes de que uniera sus tropas con las de Asdrúbal Giscón y su hermano, Magón Barca.
Publio Cornelio Escipión determinó enviar una guarnición para ocupar los pasos de los Pirineos, pues esta batalla clarificó la situación en Hispania a favor de los romanos, que pudieron dedicarse a obstruir la reunificación de las tropas púnicas.
Pocos días después de la batalla de Bécula, cuando Escipión, inició su regreso a Tarraco (Tarragona), aún en tierras jienenses, los dos generales cartagineses, Asdrúbal Giscón y Magón Barca, llegaron desde la Hispania Ulterior para unir sus fuerzas con las de Asdrúbal Barca.
Por otro lado, Publio Cornelio Escipión pasó el resto del verano, recibiendo bajo su protección varias tribus hispanas.
La fama del general romano, destacado en Hispania, aumentó día tras día en Roma.