Roma, Historia Eterna

A084 Roma, Historia Eterna - República LX (547 a.u.c. 1ª parte)


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Son nombrados cónsules Lucio Veturio Filón y Quinto Cecilio Metelo.
Es nombrado dictador Marco Livio Salinator
Es designado jefe de la caballería, magister equitum, Quinto Cecilio Metelo.
Son nombrados procónsules Marco Livio Salinator.
Son nombrados pretores Cayo Servilio Gémino, Marco Cecilio Metelo, Tiberio Claudio Aselo y Quinto Mamilio Turrino.
Son nombrados propretores Quinto Claudio Flamen, Cayo Hostilio Tubero, Marco Junio Silano
Son nombrados ediles curules Cneo Servilio Cepión y Servilio Cornelio Léntulo
Son nombrados ediles plebeyos Marco Pomponio Matón y Quinto Mamilio Turrino. Los cónsules electos fueron Lucio Veturio Filón y Quinto Cecilio Metelo.
Los pretores salidos de las urnas fueron Cayo Servilio Gémino, Marco Cecilio Metelo, como pretor urbano, Tiberio Claudio Aselo y Quinto Mamilio Turrino.
Por otro lado, los pretores recibieron la pretura urbana, Marco Cecilio Metelo, la pretura peregrina, Quinto Mamilio Turrino, la provincia de Sicilia, Cayo Servilio Gémino y la provincia de Cerdeña, Tiberio Claudio Aselo.
Cayo Servilio Gémino protegió Sicilia, como hizo el pretor Cayo Mamilio Vitulo, con las dos legiones de los supervivientes de Cannas.
Quinto Cecilio Metelo se hizo cargo del ejército de Cayo Claudio Nerón y Lucio Veturio Filón del de Quinto Claudio Flamen, completándolo con efectivos del reciente reclutamiento.
Italia.
Italia.
Hispania.
El general cartaginés, Asdrúbal Giscón, fue animado por Magón Barca a renovar las hostilidades, porque numerosas tribus, tanto aliadas de los romanos como las de los cartagineses, se rebelaron.
Asdrúbal Giscón alistó una fuerza de 50.000 infantes y 4.000 jinetes.
Publio Cornelio Escipión envió al propretor, Marco Junio Silano, a reunir fuerza indígenas de infantería y caballería, que le ofreció un tal Culcas.
Luego, desde Tarraco (Tarragona) bajó hasta Cástulo (actual Cazorla), reuniéndose con el propretor, Marco Junio Silano, que añadió al ejército romano 3.000 infantes y 500 jinetes, sumando ahora la tropa 55.000 hombres.
Cerca de Bécula (Bailén), fortificando el campamento, el ejército romano fue atacado por Magón Barca y Masinisa con toda la caballería, pero Publio Cornelio Escipión salvó la situación, porque contraatacó con su caballería, desde la colina donde la mantuvo oculta.
Posteriormente mandó a la caballería y su infantería ligera trasladarse hasta el campamento cartaginés, seguidos por la infantería pesada de las legiones, cuyo centro fue ocupado por los auxiliares hispanos flanqueados por las legiones.
Publio Cornelio Escipión ordenó detener a su caballería e infantería ligera, que se pusieron en la retaguardia de la infantería pesada.
El ejército cartaginés, compuesto por 50.000 infantes, 4.000 jinetes y 32 elefantes, se desplegó del modo como sigue: el centro fue ocupado por aliados hispanos (10.000 hombres), a continuación la tropas cartaginesas (20.000 hombres) y, a continuación, aliados hispanos y mercenarios africanos (10.000 hombres), el ala derecha fue formada por la caballería hispana (2.000 jinetes) y delante 16 elefantes y el ala izquierda, la caballería númida (2.000 jinetes) y delante 16 elefantes.
El ejército romano compuso su línea de combate, colando en el ala derecha la caballería aliada (1.500 jinetes) y delante 2.000 vélites, en el centro2 legiones (8.000 hombres), a continuación los aliados e hispanos (20.000 hombres) y las otras dos legiones (8.000 hombres) y en el ala izquierda, la caballería aliada (1.500 jinetes) y delante 2.000 vélites.
El repliegue de los africanos fue aprovechado por Publio Cornelio Escipión para atacarlos con los hispanos del bando romano.
Asdrúbal Giscón se retiró a África, y Magón Barca navegó hasta las Baleares, donde empezó a reclutar un nuevo ejército.
No mucho después, el procónsul, Marco Junio Silano, regresó a Tarraco (Tarragona) e informó a Publio Cornelio Escipión que la guerra había terminado.
Italia.
Roma.
África.
Publio Cornelio Escipión envió a África a su legado Cayo Lelio para ofrecer regalos al rey Sifax, que aceptó de buen agrado, porque la causa romana ganaba terreno por el fracaso cartaginés en Italia y la desaparición púnica en Hispania.
Cayo Lelio obtuvo un salvoconducto del rey númida y regresó a Hispania para informar de los asuntos tratados a Publio Cornelio Escipión.
En el mismo puerto atracó también Asdrúbal Giscón con siete navíos de guerra.
Tanto Asdrúbal Giscón como Publio Cornelio Escipión desembarcaron y se presentaron ante el rey Sifax.
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Roma, Historia EternaBy franzogar